Contaminación
Preocupante estudio ambiental en Dock Sud
Detectan alta concentración de plomo en
la sangre de chicos
- También hallaron grados elevados de
gases supuestamente cancerígenos
- Las causas aún no pueden establecerse
- Aguardan un informe final para principios de mayo
Un estudio epidemiológico realizado con fondos
de la Agencia de Cooperación Japonesa (JICA) que se hizo entre más
de doscientos chicos que viven en Dock Sud, determinó la presencia
de plomo en sangre y de gases cancerígenos como el benceno, el tolueno
y el xileno. El gobierno de Avellaneda calificó la situación
como de "alerta amarilla".
Es que, tras los análisis de sangre y orina que
se le realizaron a 114 chicos que habitan en Villa Inflamable, un asentamiento
dentro del Polo Petroquímico, se detectó en el 20 por ciento
de los casos la presencia de plomo en elevadas concentraciones en sangre.
En el mismo porcentaje se hallaron altos niveles de gases cancerígenos
como el benceno, el tolueno y el xileno (BTX).
El estudio científico, realizado por la Facultad
de Farmacia y Bioquímica de la UBA, incluía también
una población de control de 140 chicos que viven en Villa Corina.
En esa muestra los niveles "preocupantes" son los de los BTX.
"Para poder determinar las causas habrá que
esperar a que estén elaborados los resultados finales y sean contrastados
con el monitoreo de BTX que se está haciendo en el aire", explicó
Oscar Laborde, intendente de Avellaneda. "Pero estos estudios nos
dicen que hay que preocuparse y ocuparse del tema. Podemos decir que estamos
en un alerta amarilla", continuó.
El estudio realizado a chicos de entre 7 y 11 años,
que costó 100.000 dólares, consta de tres etapas: un análisis
clínico, uno psicomotriz y uno de sangre y orina. Los datos cruzados
podrán determinar fehacientemente cuáles son los daños
que las sustancias halladas provocan en la salud de la población.
Sin embargo, los datos que se conocieron ayer son elocuentes.
En el 20% de los casos analizados en Villa Inflamable, las muestras detectaron
más de 10 microgramos de plomo por decilitro en sangre, lo que indica,
según el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades
de los Estados Unidos, que existe riesgo en esa población. Sólo
un caso es crítico (por encima de los 70 microgramos por decilitro)
y se está tratando en el Hospital Sor María Ludovica de La
Plata.
Son los BTX lo que más le preocupa a la comuna.
Es que los análisis demuestran que tanto en la población
elegida como en la de control detectaron su presencia, y en grados elevados.
En el 20% de los casos, los resultados indican que hay más de 140
microgramos por gramo en orina de benceno y más de 1,5 gramo por
gramo de tolueno, lo que se considera como un nivel de riesgo.
"Lo que queremos determinar con estos estudios que
comenzaron en enero son los impactos en la salud del área poblacional
más expuesta al Polo. Con esta parte de la muestra que indica la
presencia de BTX ya sabemos que habrá que tener una atención
particular desde el Estado", dijo el secretario de Medio Ambiente
de Avellaneda, Máximo Lanzetta.
Con los resultados obtenidos no se pueden aún
determinar las causas de la contaminación, sin embargo desde la
cartera de Medio Ambiente arriesgan que los resultados indican "causas
incidentales".
"Esto es que la contaminación se puede haber
provocado por incidentes, accidentales o no. Además se están
haciendo estudios del agua y del suelo para poder determinar si la contaminación
proviene de ahí", explicó Lanzetta.
El titular de Medio Ambiente admitió que "existe
la necesidad de un reordenamiento territorial y tal vez relocalizar a la
gente que vive allí; pero el objetivo principal hoy es reducir el
nivel de riesgo del área".
Según el municipio, una vez que se tengan los
resultados finales, a principios de mayo, el Ministerio de Salud de la
provincia es el que debería involucrarse con la problemática,
para atender la población.
"Es para tener una señal de alarma. De este
estudio, que es una muestra, se desprende un estudio poblacional que supera
al municipio y a sus obligaciones. Ahora tendrá que comprometerse
la provincia", dijo Laborde.
Los estudios de monitoreo del aire en el área
de Dock Sud comenzaron en 2000 tras la firma del convenio con la JICA,
en conjunto con Prefectura Naval Argentina. En 2002, cuando se conocieron
los primeros resultados del monitoreo del aire no pudo determinarse la
concentración de BTX. Fue por eso que se realizó esta segunda
etapa que incluye el monitoreo de estos gases, así como un estudio
epidemiológico de la población.
Fuente: La Nación
Abril 17 de 2003
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