Endesa es la cuarta empresa de Europa con mayores emisiones de CO2
Greenpeace exige que no se premie a las empresas más contaminantes asignándoles gratuitamente permisos de emisión

Según un estudio de PricewaterhouseCoopers (PwC) al que Greenpeace ha tenido acceso, Endesa es la cuarta empresa de generación de electricidad más contaminante de Europa con emisiones cercanas a los 73 millones de toneladas de CO2 anuales. Este informe también señala, junto a Endesa, a Unión Fenosa
(con más de 14,5 millones de toneladas de CO2 anuales), Hidrocantábrico (más de 12 millones de tonelaDas) e Iberdrola (más de 8,5 millones de toneladas) entre las 20 empresas generadoras de electricidad con mayores emisiones de CO2 anuales de Europa.

Este informe muestra que la media europea de emisiones de CO2 por unidad de electricidad producida está en los 353 kilogramos de CO2/MWh.
Hidrocantábrico es la empresa con mayores emisiones de CO2 por unidad de electricidad producida de todo el continente (916 kg CO2/kWh).

El combustible que causa mayores emisiones de CO2 es el carbón. Endesa, a pesar de sus altas emisiones de gases de efecto invernadero, apuesta por el carbón intentando ampliar la central térmica de carbón de Carboneras (Almería) para convertirla en la mayor térmica de España, remodelar la central de Puentes de García Rodríguez (A Coruña) a carbón importado,
prolongando la vida de esta central, y ampliar la central experimental y altamente subvencionada de Elcogas de Puertollano (Ciudad Real). Así mismo, Hidrocantábrico pretende construir una nueva térmica de carbón en Aboño (Asturias).

"Estas centrales térmicas de carbón junto a las centrales térmicas de ciclo combinado proyectadas por el Gobierno, nos impedirán cumplir con nuestro objetivo de Kioto" -ha declarado Emilio Rull, responsable de la campaña de energía y cambio climático de Greenpeace España- "Los límites de Kioto nos obligan a una diversificación energética que debe estar basada en la
expansión de las energías renovables como la eólica terrestre, eólica marina, solar termoeléctrica, solar fotovoltaica, biomasa, así como en la eficiencia energética y el ahorro, y establecer políticas energéticas que nos lleven a abandonar definitivamente el uso de los combustibles fósiles,
carbón, gas y petróleo, por sus implicaciones económicas, sociales y medioambientales."

El comercio de emisiones es la herramienta principal que está desarrollando la Unión Europea, a través de una directiva, para cumplir los límites acordados en el Protocolo de Kioto: habrá unos derechos (cuotas) a repartir entre los sectores contaminantes, que podrán intercambiarlos mediante un sistema de comercio, y todo el que supere sus derechos será penalizado
económicamente. Greenpeace apuesta por criterios transparentes y objetivos a la hora de asignar los derechos de emisión a los distintos sectores y empresas, y que esos criterios se debatan en el Consejo Nacional del Clima. Hay que evitar a toda costa que la asignación se haga "a dedo" y
gratuitamente, sino que se haga por un mecanismo de subasta.

"Las emisiones de España están 20 puntos por encima de límite máximo que nos
marca el Protocolo de Kioto, por lo que debemos reducirlas empezando por los sectores y empresas más contaminantes" - añade Emilio Rull- "Para que el comercio de emisiones sea una herramienta eficaz, la asignación de derechos de emisión a empresas y sectores no debe premiar a los más contaminantes."

Fuente: Greenpeace
Abril 9, 2003