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El cese de actividades fue
de 24 horas a partir de las 21 de anteayer. Y no fue la única medida,
ya que los choferes y portavalores de las empresas de caudales también
se adhirieron.
El secretario gremial del sindicato, Claudio Tapia, explicó a LA
NACION que no hubo acuerdo con las empresas. "Los paros son sorpresivos.
Esta vez les tocó a la recolección de residuos y a los caudales.
Mañana (por hoy) no hay paro porque nos citó la ministra
de Trabajo, pero si no se llega a un acuerdo, seguirán las medidas",
adelantó.
"Es un asco", se quejó Alicia Grandmaría, al intentar
cruzar las calles Sarmiento y 25 de Mayo. Es que en tres de las cuatro
ochavas se amontonaban las bolsas de consorcio junto con otras de supermercado,
en las que se podía ver desde botellas vacías y papeles hasta
restos de comida.
En la cuadra de enfrente, esperando que el Banco de la Ciudad abriera sus
puertas, José Roldán dijo que no fue una sorpresa, ya que
en Villa Soldati, desde donde venía, el cuadro era igual: contenedores
llenos y basura por todos lados.
Es que a la acumulación de bolsas se sumó la obra de los
cartoneros: una vez abiertas las bolsas, los residuos quedaban esparcidos
por las veredas.
El gobierno porteño se encargó anteanoche de la recolección
de desechos en los hospitales y reforzó los servicios en la zona
donde el mismo gobierno tiene a cargo la recolección.
Montañas de residuos
Sobre las arterias del microcentro porteño las vallas que anunciaban
los arreglos de bacheo se alineaban con los vendedores ambulantes, que
exhibían sus artículos junto a los bolsones negros de residuos.
El cartel que señalaba la intersección de Carabelas y Sarmiento
tenía una montaña de basura que parecía querer escalarlo.
La imagen urbana parecía surrealista, hombres de impecables trajes
caminando sobre el mar de papeles, restos de verduras, y otros alimentos,
y botellas que estaban sobre las veredas.
"Vengo caminando desde la avenida Belgrano; está todo horrible,
asqueroso", calificó Paula Fernández, que trabaja en
la zona de Tribunales. "Es una vergüenza. La contaminación
que produce esto es terrible", se quejó Jorge Silva, de 57
años.
Y la pregunta de todos los consultados se puede resumir en la de Marta
Posada, dueña de un quiosco: "¿Quién se hace
cargo de esto? Alguien lo tiene que hacer".
Los choferes y portavalores de empresas de caudales, que juntan a unos
1200 trabajadores, también participaron de esta medida de fuerza.
"Se han afectado cajeros, pases de fondos por vía aérea
hacia el interior, recaudación de supermercados, entre otros",
relató Pedro Borettini, secretario de la rama de Caudales del Sindicato
de Camioneros. El problema, según el secretario de la rama de Caudales
del Sindicato de Camioneros, Pedro Borettini, es que los 600 pesos que
cobran no se adecua con el tipo de trabajo que realizan estos choferes.
Cajeros automáticos
Las redes de cajeros automáticos Banelco y Link relativizaron ayer
los riesgos de desabastecimiento de las terminales, en la medida en que
el paro de los transportes de caudales no se extienda. "El paro no
afectó el suministro de los cajeros neutrales, que son aquellos
que no pertenecen a ningún banco sino a la red", detalló
un vocero de Banelco. Fuentes de Link explicaron que "los neutrales
tienen un reabastecimiento previsto cada 2 o 3 días, por lo que
tampoco se ven afectados por el paro de los camioneros". Pese a ello,
hubo quejas de los usuarios.
La Reina del Plata supo de tiempos mejores
Las montañas de desechos se convirtieron ayer en parte del paisaje
de Buenos Aires. A la ausencia de recolección se sumó la
basura que queda diseminada después de que los cartoneros abren
las bolsas en busca de algo para vender. En algunas esquinas, el tránsito
se volvió imposible.
Fuente: La Nación
(Argentina)
Abril 03, 2003
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