Paro de camioneros
El día en que Buenos Aires fue un gran basural a cielo abierto
El paso de los cartoneros agravó la situación; se multiplicaron las quejas

* El reclamo por mejoras salariales también afectó el reparto de caudales en bancos y cajeros

* Anoche hubo recolección y el gobierno porteño dijo que reforzó las tareas

La ciudad -y gran parte del conurbano- amaneció ayer con otro paisaje y diferentes aromas: bolsas de residuos en casi todas las esquinas, muchas de ellas abiertas. Desperdicios desparramados por veredas y calles.

El Sindicato de Camioneros realizó un paro sorpresivo en el servicio de recolección de residuos en reclamo de mejoras salariales. Según el Gobierno de la Ciudad, la medida los tomó de sorpresa: no hubo tiempo para anuncios televisivos que alertaran a la gente y le pidieran que no sacara la basura a la calle.

El cese de actividades fue de 24 horas a partir de las 21 de anteayer. Y no fue la única medida, ya que los choferes y portavalores de las empresas de caudales también se adhirieron.

El secretario gremial del sindicato, Claudio Tapia, explicó a LA NACION que no hubo acuerdo con las empresas. "Los paros son sorpresivos. Esta vez les tocó a la recolección de residuos y a los caudales. Mañana (por hoy) no hay paro porque nos citó la ministra de Trabajo, pero si no se llega a un acuerdo, seguirán las medidas", adelantó.

"Es un asco", se quejó Alicia Grandmaría, al intentar cruzar las calles Sarmiento y 25 de Mayo. Es que en tres de las cuatro ochavas se amontonaban las bolsas de consorcio junto con otras de supermercado, en las que se podía ver desde botellas vacías y papeles hasta restos de comida.

En la cuadra de enfrente, esperando que el Banco de la Ciudad abriera sus puertas, José Roldán dijo que no fue una sorpresa, ya que en Villa Soldati, desde donde venía, el cuadro era igual: contenedores llenos y basura por todos lados.

Es que a la acumulación de bolsas se sumó la obra de los cartoneros: una vez abiertas las bolsas, los residuos quedaban esparcidos por las veredas.

El gobierno porteño se encargó anteanoche de la recolección de desechos en los hospitales y reforzó los servicios en la zona donde el mismo gobierno tiene a cargo la recolección.

Montañas de residuos

Sobre las arterias del microcentro porteño las vallas que anunciaban los arreglos de bacheo se alineaban con los vendedores ambulantes, que exhibían sus artículos junto a los bolsones negros de residuos.

El cartel que señalaba la intersección de Carabelas y Sarmiento tenía una montaña de basura que parecía querer escalarlo. La imagen urbana parecía surrealista, hombres de impecables trajes caminando sobre el mar de papeles, restos de verduras, y otros alimentos, y botellas que estaban sobre las veredas.

"Vengo caminando desde la avenida Belgrano; está todo horrible, asqueroso", calificó Paula Fernández, que trabaja en la zona de Tribunales. "Es una vergüenza. La contaminación que produce esto es terrible", se quejó Jorge Silva, de 57 años.

Y la pregunta de todos los consultados se puede resumir en la de Marta Posada, dueña de un quiosco: "¿Quién se hace cargo de esto? Alguien lo tiene que hacer".

Los choferes y portavalores de empresas de caudales, que juntan a unos 1200 trabajadores, también participaron de esta medida de fuerza. "Se han afectado cajeros, pases de fondos por vía aérea hacia el interior, recaudación de supermercados, entre otros", relató Pedro Borettini, secretario de la rama de Caudales del Sindicato de Camioneros. El problema, según el secretario de la rama de Caudales del Sindicato de Camioneros, Pedro Borettini, es que los 600 pesos que cobran no se adecua con el tipo de trabajo que realizan estos choferes.

Cajeros automáticos

Las redes de cajeros automáticos Banelco y Link relativizaron ayer los riesgos de desabastecimiento de las terminales, en la medida en que el paro de los transportes de caudales no se extienda. "El paro no afectó el suministro de los cajeros neutrales, que son aquellos que no pertenecen a ningún banco sino a la red", detalló un vocero de Banelco. Fuentes de Link explicaron que "los neutrales tienen un reabastecimiento previsto cada 2 o 3 días, por lo que tampoco se ven afectados por el paro de los camioneros". Pese a ello, hubo quejas de los usuarios.

La Reina del Plata supo de tiempos mejores

Las montañas de desechos se convirtieron ayer en parte del paisaje de Buenos Aires. A la ausencia de recolección se sumó la basura que queda diseminada después de que los cartoneros abren las bolsas en busca de algo para vender. En algunas esquinas, el tránsito se volvió imposible.

Fuente: La Nación (Argentina)
Abril 03, 2003