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Tragedia en Chima, un pueblo
minero al nordeste de la Paz
Unas 700 personas quedaron atrapadas por un alud en Bolivia
Las autoridades creen que al menos 300 habitantes pueden estar vivos.
El desprendimiento, que destruyó más de 400 casas, se produjo
cuando un grupo de mineros trabajaba en un cerro.
Más de 400 viviendas quedaron sepultadas por un alud gigantesco
de lodo en la ciudad minera de Chima, al nordeste de La Paz. El desplazamiento
del cerro Pucaloma se produjo ayer a las 10.30 de la mañana, cuando
cerca de 700 personas estaban en sus casas, según calculan las autoridades.
Hasta anoche se habían encontrado sólo cuatro cadáveres,
aunque las autoridades de Defensa Civil eran optimistas: creían
que alrededor de 300 personas podían estar con vida. A raíz
de la tragedia, el pueblo se quedó desconectado, sin luz ni agua.
El gobierno boliviano, a cargo del presidente Gonzalo Sánchez
de Lozada, declaró "zona de desastre" a la región
del derrumbe. Y dispuso el envío a la zona de cuatro helicópteros
que operan en la lucha antidroga, además de maquinaria pesada que
llegará hoy a la mañana, ya que el acceso es difícil
porque los caminos están en muy malas condiciones.
El presidente de la Federación de Cooperativas Mineras, Amadeo
Herrera, informó que fueron rescatados los cuerpos de seis personas,
entre ellos el de un niño de 2 años, y otras cinco resultaron
heridas. Los primeros habitantes en ser ayudados fueron aquéllos
cuyas casas están cerca del río.
"La cantidad de víctimas aún no pudo ser precisada,
pero se cree que muchas personas están sepultadas bajo el lodo,
que cubrió más de cien metros de ancho", dijo José
Plata, dirigente de la Cooperativa Minera Chima.
El prefecto de La Paz, Mateo Laura, informó que su delegación
"ha constatado el deslizamiento del cerro que está muy cerca
de la población de Chima. Tenemos la información de que unas
400 viviendas habrían sido afectadas".
El funcionario adjudicó el deslizamiento del cerro a las excavaciones
y túneles que realizan los trabajadores en la zona. De hecho, al
momento del derrumbe, un grupo de mineros trabajaba en el cerro. También
se contempla que el mal tiempo y las intensas lluvias de los últimos
días puedan haber provocado el alud.
El concejal Héctor Fajardo, de Tipuani, dijo a Radio Panamericana
que el número de víctimas fatales podría ascender
a 700, como inicialmente informaron algunas autoridades de la región.
"Es un número aproximado, conociendo a los habitantes y las
viviendas de la zona".
Ayer, cientos de heridos eran trasladados hacia un hospital público
cercano a la zona de la tragedia.
Cerca de 20 efectivos policiales de salvamento y otros 20 del grupo de
rescate SAR partieron ayer al mediodía con asistencia hospitalaria,
tractores, palas mecánicas, volquetes, camiones con alimentos y
retroexcavadoras para realizar las tareas de salvataje, según informó
Juan Terceros, director de la unidad de Caminos de la Prefectura de La
Paz.
En tanto, la oficina local del Programa Mundial de Alimentos de las Naciones
Unidas anunció que enviará hoy cinco toneladas y media de
alimento "para atender la emergencia registrada". Y los gobiernos
de Estados Unidos, España, Chile y Perú ofrecieron su ayuda.
"Tememos que muchos niños, que a esa hora de la mañana
estaban en la escuela, ya no vean a sus padres al volver a sus casas. Esta
tragedia provocó un tremendo dolor en Tipuani", manifestó
Modesto González, el concejal de esa localidad, quien solicitó
ayuda al gobierno y la prefectura e hizo también un llamado al Grupo
SAR y bomberos para que puedan colaborar en el rescate de las personas
que fueron aplastadas por el deslizamiento.
Las conexiones telefónicas y de energía eléctrica,
además de los postes, fueron "arrancados por la riada"
que presumiblemente precedió al "derrumbe" del cerro Chima,
relató por la radio un vecino. Según Ricardo Luna, uno de
los voceros municipales, se calcula en 40 mil las toneladas de piedra y
lodo que cayeron y cortaron el camino y todos los servicios.
No es la primera vez que los habitantes de Chima se enfrentan con esta
situación: hace cinco años sufrieron un alud similar que
sepultó a unas cincuenta viviendas precarias y ocasionó cerca
de un centenar de muertos, entre ellos mujeres y niños. También
en ese momento las autoridades estimaron que la tarea de los mineros, que
realizaban numerosas perforaciones en los cerros en busca de oro, fue uno
de los factores que causó la tragedia, ya que se desestabilizaba
el terreno.
Fuente: Clarín (Argentina)
Abril 01, 2003
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