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Fue declarada Sitio Ramsar por la Convención sobre Humedales La Reserva
Ecológica, área protegida
- Las 353 hectáreas ganadas al río
se suman a otros 13 lugares de
la Argentina
- El nuevo status promueve la conservación y el uso
racional de los ambientes naturales
Más de 250 especies de aves, nueve de anfibios y 245 de flora
conforman su ecosistema
Sábado 2 de abril de 2005 - La Reserva Ecológica de la
Costanera Sur es el nuevo sitio protegido que tiene la Argentina. Así lo
determinó la Convención
de Ramsar sobre Humedales, que promueve la conservación y el uso
racional de ambientes naturales, en donde el agua juega un rol fundamental.
Desde el 22 de marzo último, las 353 hectáreas ganadas
al Río de la Plata en la ciudad de Buenos Aires, que conforman
la Reserva, se suman a otros 13 lugares en distintos puntos de la Argentina
incluidos en la Lista de Humedales de importancia internacional, conocidos
como Sitios Ramsar.
"Es un reconocimiento internacional que jerarquiza a la Reserva
y echa por tierra aquellas opiniones que sostenían que estas tierras
eran improductivas y que debían tener otro destino", explicó exultante
Alberto Olveira, director de la Reserva Ecológica.
El nuevo sitio protegido representa el 24 por ciento de la superficie
total de espacios públicos para la recreación que tiene
la Capital y contiene más de 250 especies de aves, nueve de anfibios,
23 de reptiles, 10 de mamíferos, 50 de mariposas y 245 especies
de flora.
Los humedales engloban una amplia variedad de ambientes cuyo ecosistema
tiene como común denominador la presencia abundante del agua,
y en el caso de la Reserva son sus lagunas y bañados los que impulsaron
a los funcionarios a solicitar la designación internacional del
predio, una gestión que demoró casi dos años.
"Son los ambientes más representativos y los más
ricos por la diversidad biológica que tienen", explicó Olveira.
Tortugas y varilleros
Allí conviven el varillero ala amarilla con el cisne de cuello
negro y las garzas, entre las aves. Las tortugas, los coipos, con el
sapito de las cuevas y las comadrejas coloradas, entre otros animales
representativos del área.
"El nuevo status permitirá también la cooperación
técnica y de investigadores con otros humedales de la Argentina
y del mundo", agregó Olveira.
Las lagunas, que están emplazadas sobre un relleno que se comenzó en
1978, no están conectadas con el Río de la Plata. Así,
el aporte de agua depende fundamentalmente de las lluvias; su nivel varía
a lo largo del año y depende del equilibrio que exista entre las
precipitaciones y la evaporación. Uno de los objetivos que se
persiguen es que cese la contaminación del agua, especialmente
de aquella provocada por los propios vecinos.
Los espejos de agua que pueden ser recorridos diariamente por el público
son la Laguna de los Coipos, la de las Gaviotas, la de los Patos y la
de los Macaes. Todas son recorridas por caminos con extensiones que llegan
hasta los 8 kilómetros.
Cómo se postuló
La Convención sobre Humedales es un tratado intergubernamental
aprobado el 2 de febrero de 1971, en la ciudad iraní de Ramsar,
que impulsa la conservación y el uso racional de los humedales.
El proyecto para transformar la Reserva en un área protegida
comenzó en 2003 y fue presentado por la Asociación Proteger.
Luego, las autoridades del gobierno porteño junto a las de la
Secretaría de Ambiente de la Nación completaron los requisitos
y los pasos formales para ser incluidos en la lista internacional.
"Es un orgullo y un triunfo que obtuvimos junto a las asociaciones
civiles. No sólo realza a la Reserva sino también a la
propia ciudad. Ser designada como humedal de importancia internacional
le da una identidad definitiva, que junto a la incorporación de
las nuevas tierras marca un trabajo constante", dijo Eduardo Epzsteyn,
titular de la Secretaría de Producción, Turismo y Desarrollo
Sustentable porteña.
Para el funcionario, la nominación implica que desde ahora "habrá una
política sostenida en el tiempo dirigida a preservar el espacio
público para la conservación ambiental, el turismo, y la
educación. Que a pocas cuadras del centro tengamos un humedal
protegido es un lujo para la ciudad".
En la Argentina los lugares que figuran en la lista son: la Bahía
de Samborombón, en la provincia de Buenos Aires; los Bañados
del río Dulce y Laguna de Mar Chiquita, en Córdoba; los
Humedales de Chaco; Jaaukanigás, en Santa Fe; Laguna Blanca, en
Neuquén; Laguna de Llancanelo, en Mendoza; Laguna de los Pozuelos,
en Jujuy; Lagunas de Guanacache, en Mendoza y San Juan; Lagunas de Vilama,
en Jujuy; Lagunas y Esteros del Iberá, en Corrientes; Reserva
Costa Atlántica de Tierra del Fuego; la Reserva Provincial Laguna
Brava, en La Rioja, y el río Pilcomayo, en Formosa.
Por Laura Rocha
El ecosistema de las lagunas
Entre los anfibios y reptiles que habitan en la Reserva Ecológica
de la Costanera Sur están la tortuga de laguna, el lagarto overo,
la ranita del zarzal, la rana criolla y el sapito de las cuevas.
La flora está compuesta, entre otros, por el ceibal, un árbol
característico en las islas del Delta; el matorral ribereño,
una comunidad integrada por arbustos o pequeños arbolitos de unos
2 metros de altura, y el juncal, una comunidad vegetal que se desarrolla
en las riberas de ríos y lagunas.
Las aves: el macá, la garza mora, el pato capuchino, el carao,
el cisne de cuello negro, el carpintero real, el siriri, el gavilán
carcolero, el carpintero real y las gallaretas, entre otras especies.
Los ecosistemas de las lagunas y bañados también están
compuestos por insectos. En el caso de la Reserva se pueden encontrar
mariposas, polillas, moscas, mosquitos, hormigas, abejas, avispas, langostas,
alguaciles, libélulas, escarabajos, gorgojos y vaquitas de San
Antonio.
Fuente: La Nación
Abril 20, 2005
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