El hollín de las cocinas de los pobres en India es uno de los principales causantes del deshielo en el Ártico

Según los científicos, el Ártico se está calentando con el doble de rapidez que el resto del planeta, sobre todo por culpa de la contaminación por dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero, causantes del cambio climático. Pero esta nueva investigación, recogida por el diario británico The Independent, muestra que el hollín también tendría un impacto significativo en el Ártico.

Las minúsculas partículas de hollín calientan el aire y oscurecen la superficie del hielo en el Ártico, lo que hace que absorba mejor los rayos de sol y se derrita más rápido. La sorpresa para los científicos de la NASA fue descubrir que sólo un tercio de este hollín procedía de los países industrializados de Europa, Norte América y la antigua Unión Soviética. Otro tercio procedería de los incendios de vegetación en todo el mundo y el último tercio del sur de Asia.

Además, el subcontinente indio es responsable de la mayor parte del hollín que llega a Groenlandia. Según la NASA este hollín viaja tan lejos gracias a las condiciones meteorológicas en el subcontinente indio que lo elevan a la atmósfera para ser transportado al Polo Norte, mientras que la contaminación en los países industrializado del hemisferio norte permanece más próxima al suelo.

A pesar de que el sur de Asia es el mayor emisor del mundo de sus chimeneas industriales que ningún otro lugar del mundo, esto se queda pequeño frente al humo de millones de fuegos de cocina. Una investigación del Instituto Indio de Tecnología de Bombay refleja que más del 40% del hollín en el aire procede de los fuegos para cocinar y otro 13% de los incendios forestales. La conclusión de esta investigación es que el efecto del hollín sobre el cambio climático es 10 veces mayor que los gases de efecto invernadero en el Océano Índico.

Ya antes se sabía que el fuego para cocinar de los pobres es uno de los mayores riesgos medioambientales en el mundo, ya que emite una mezcla de químicos en el humo procedente del estiércol o madera ardiendo que mata a 2,2 millones de personas al año, sobre todo a las mujeres que cocinan y a sus hijos.

El Programa de Medio Ambiente de Naciones Unidas considera que estos fuegos son responsables del 5% de las enfermedades del mundo (más que el VIH/Sida) y cuesta a la economía mundial más de 580.000 millones de euros en la producción perdida a causa de enfermedades y muertes.

Unos 2.000 millones de personas en el mundo tienen que quemar leña o estiércol porque no tienen acceso a formas modernas de energía. El hollín de estos fuegos es una de las principales causas de lo que se llama la “nube marrón asiática”, una humareda de más de 3 kilómetros de espesor que se cierne sobre el sur del continente y reduce la luz del sol en un 15%.

 

Fuente: El portal del Medio Ambiente
Abril 06, 2005