|
Los fertilizantes, la polución y los
residuos disparan el número de 'zonas muertas' en los océnos
Existen aproximadamente 150 'zonas muertas' o carentes de oxígeno
en los mares y océanos del planeta. Estas 'zonas muertas' están
ligadas a un exceso de nutrientes, en su mayoría nitrógeno,
que se originan a partir de los fertilizantes agrícolas, las emisiones
de vehículos e industriales y los residuos. Los bajos niveles de
oxígeno en el agua hacen muy difícil sobrevivir a peces,
ostras y otras criaturas marinas, así como a otros hábitats
importantes como las praderas marinas. Así lo pone de manifiesto
un nuevo informe del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente
(Pnuma), en el que los expertos afirman que el número y tamaño
de estas áreas desoxigenadas van en aumento desde la década
de los sesenta y desde 1990 hasta la actualidad se han duplicado, por lo
que advierten que se están convirtiendo rápidamente en serias
amenazas para los 'stocks' pesqueros y para las personas que tienen en
las pesquerías su único sustento.
Esta situación se describe en el Primer Anuario de Evaluación
Ambiental Integral del Pnuma, que fue presentado a los representantes de
los gobiernos que asistieron al Foro Ministerial Mundial del Medio Ambiente,
celebrado hace unos días en Corea. El Anuario refleja algunos de
los acontecimientos más importantes relacionados con el medio ambiente
ocurridos durante 2003. Los asuntos tratados incluyen la entrada en vigor
del Protocolo de Cartagena para organismos genéticamente modificados,
el coste de los desastres naturales relacionados con el clima y los retos
que existen para mejorar el abastecimiento de agua potable para más
de un millón de personas en las zonas menos desarrolladas del planeta.
África, la otra cara del problema
Pero los hallazgos de este informe se refieren a esa creciente «fertilización»
de nuestro planeta y de áreas carentes de oxígeno en nuestros
mares, que necesita de medidas urgentes. Mientras en algunas partes del
mundo, como en muchas zonas de África, la escasez de nitrógeno
reduce las posibilidades de cubrir la demanda de alimentos por parte de
los agricultores, en muchas otras partes del globo el excesivo uso de estos
productos está contribuyendo a la escalada de zonas muertas. Aunque
se usen con cuidado, los fertilizantes -cuyo ingrediente principal es el
nitrógeno- aplicados a cultivos se quedan en el suelo, y de ahí
llegan a los ríos y luego al mar. Esto, combinado con nutrientes
de las aguas negras y gases de nitrógeno provenientes de las emisiones
de automóviles y fábricas desatan la acción del nitrógeno
en el mar. El nitrógeno actúa estimulando el crecimiento
de algas en las aguas, y su rápido crecimiento así como su
descomposición por microorganismos que usan gran parte del oxígeno
que hay en el sistema, crea un hábitat inhóspito para las
criaturas marinas. Algunas de estas áreas son relativamente pequeñas,
con menos de un kilómetro cuadrado de superficie, pero otras superan
con creces los 70.000 kilómetros cuadrados.
Las causas de que se formen estas 'zonas muertas', como hemos visto,
son varias. Por ejemplo, en el Golfo de México el descenso del oxígeno
viene dado sobre todo por el uso de fertilizantes en la agricultura, mientras
que el problema en el mar Báltico, el norte del Adriático,
el Golfo de Tailandia, el mar Amarillo y la Bahía de Chesapeake
(Estados Unidos) es resultado de una combinación de fertilizantes,
compuestos volátiles de nitrógeno procedentes de la quema
de combustibles fósiles y el vertido de residuos. En España,
existen también dos zonas muertas con eventos de descenso de oxígeno
que ocurren anualmente relacionados con una estratificación en verano
o en otoño. Están situados en el Atlántico frente
a las costas de Galicia y en el mar Cantábrico.
Efecto cascada
La importancia del efecto cascada en el ciclo del nitrógeno -un
mismo átomo de nitrógeno puede contribuir a que se produzca
una secuencia de muchos y variados impactos negativos- se hace aún
más evidente por la demostración de que está ligado
a los cambios más relevantes que a escala global y regional se están
produciendo en el medio ambiente: el agujero de la capa de ozono, acidez
de suelos, calentamiento, contaminación de aguas superficiales y
subterráneas y pérdida de biodiversidad. Amenazas que se
resumen en una sola: la mayor vulnerabilidad humana.
Fuente: ABC
Abril 14, 2004
|