Roig, el científico que defiende la naturaleza, fue premiado en el exterior

“Sólo hay que usar los recursos naturales necesarios para vivir”

Aunque en 1959 se recibió de ingeniero agrónomo en la UNCuyo, no ejerció la profesión. Prefirió dedicarse tiempo completo a la biología, y desde allí hizo importantes aportes al conocimiento científico de la provincia y del país. Virgilio Roig (73) acaba de ser premiado por el Consejo Iberoamericano de Honor a la Calidad Científica-Educativa, y hoy recibe tres distinciones en la ciudad de Lima, Perú.

Al reconocido investigador del Cricyt y Conicet, y director del Zoológico de Mendoza, hoy le entregan los títulos de Doctor Honoris Causa, magister en Gestión Educativa y Científica. Además, recibirá el Premio Iberoamericano a la Calidad Educativa y Científica.

Roig sabe quién es el responsable de su “pasión”, como él mismo define su relación con la biología: “En gran parte se lo debo a mi padre, y entonces no puedo dejar de recibir con alegría un galardón como este”. En ese sentido no duda en afirmar que su atracción por la naturaleza lo ha acompañado toda su vida. Y con su experiencia considera que en la actualidad “la conciencia ecológica recién va caminando en la provincia”.

Sobre esta última frase, el investigador opina que es clave destacar que esto se va dando gracias a la educación infantil. “Los 8 mil niños que van todos los años al Zoológico salen con una concepción distinta de la naturaleza”, explicó el actual director científico-técnico honorario del Zoo.

El hombre está convencido de que la tarea de la escuela es fundamental para que los futuros ciudadanos protejan a la naturaleza. “No me cabe duda de que en los colegios hace falta que los programas de estudios tengan más contenidos de flora y fauna locales”, dijo el académico. El especialista ve en el ministro de Educación de la Nación a “un hombre con gran entusiasmo, y con una capacidad particular para mejorar estos aspectos”.

Según su concepción, los alumnos mendocinos deberían conocer indefectiblemente las especies vegetales y animales autóctonas y los suelos. En segundo lugar, destaca la importancia que tiene trabajar en la construcción de una seria conciencia sobre la conservación de estos recursos.

“La población tiene que entender que los recursos naturales deben ser sustentables, es decir, hay que usar estrictamente lo que hace falta para vivir y el resto conservarlo. Esta noción está más arraigada en la población de campo, porque sabe que tiene que cuidar su alimento para sobrevivir. En tanto que la gente de la ciudad, a veces, destruye mucho más de lo que verdaderamente usa en la vida cotidiana”, sostuvo el profesor.

Una vida dedicada al Zoo

Con tan sólo 18 años, Roig comenzó a trabajar en el Zoo. Fue en 1949, cuando sus ansias por acrecentar los conocimientos sobre la fauna mendocina lo alentaron a trabajar como asistente en este “gran ser viviente”, como él mismo lo denomina.

Estos primeros pasos en la biología reafirmaron su vocación y fueron la puerta de entrada de una copiosa actividad académica. Tanto fue así, que en 1966 viajó a la Universidad de California, Estados Unidos, y, finalmente, alcanzó el título de biólogo.

“Al regresar, creé el primer grupo de trabajo argentino en fisiología de fauna del desierto, que era un tema que estaba en pleno auge en el país”, recordó Roig, quien agregó que este es uno de los temas en los que más ha trabajado.

A esto se suma la importante tarea que el científico desarrolló en el área ambiental que Naciones Unidas tiene en México. “Creo que las acciones que llevé adelante en este organismo internacional fueron clave para que me premiaran”, reflexionó el biólogo-ecólogo que hoy sumará tres distinciones en su larga trayectoria dedicada a la naturaleza.

Por Paola Bruno

Fuente: Los Andes (Mendoza - Argentina)
Abril 16, 2004