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Lula inaugura planta de gas y defiende desarrollo
de Amazonia
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, defendió
el jueves el desarrollo sustentable de la Amazonia del país, para
beneficiar a millones de personas que viven en la región, al inaugurar
una planta de gas en una remota población selvática.
La Unidad de Procesamiento de Gas Natural en Urugu, en el estado de Amazonas,
es parte de un ambicioso proyecto que incluye la construcción de
un gasoducto de unos 400 kilómetros hasta la capital estatal, Manaus.
Según reportó la estatal Agencia Brasil, Lula dijo que
se debe aprender que no es posible defender que la Amazonia "tiene
que ser el santuario de la humanidad, y no recordar que aquí viven
casi 20 millones de seres humanos que (...) tienen el derecho de vivir
con dignidad como cualquier otro ser humano de este planeta".
"Al mismo tiempo agregó, tenemos que tener la claridad de
que si queremos tener un tipo de desarrollo sustentable que preserve el
medio ambiente, tenemos que tener energía. Sin ella no conseguiremos
hacer nada", agregó.
El presidente, que más tarde preveía lanzar el llamado
Sistema de Vigilancia de la Deforestación del Amazonas, subrayó
el enorme ahorro que permitirá la obra al producir energía
eléctrica a partir del gas natural
"A partir del momento en que se comience a producir energía
en función del gasoducto, se economizarán, en diez años,
7.500 millones de reales (unos 2.650 millones de dólares), en una
muestra de que no se tiene que preguntar cuánto cuesta una obra,
sino cuánto cuesta no hacerla en el momento oportuno", afirmó.
Se prevé que el gasoducto, para cuya construcción suscribieron
el jueves un protocolo los gobiernos federal y estatal, esté terminado
en el 2006.
Lula tenía previsto lanzar oficialmente más tarde el Sistema
Integrado de Alerta de la Deforestación del Amazonas, parte de un
más amplio proyecto dirigido a la preservación de la región,
el principal pulmón del planeta.
El sistema utilizará imágenes tomadas con satélites
para identificar focos de devastación, naturales o producidos por
el hombre, que avanza sobre la Amazonia mediante talas para el uso de la
madera o el desarrollo de agricultura.
El principal foco está localizado en el llamado "Arco de
la Deforestación", que alcanza los estados de Maranhao, Acre,
Tocantins, Mato Grosso, Pará y Rondonia.
Según un reciente informe del ministerio del Medio Ambiente, la
tasa de deforestación de la Amazonia brasileña aumentó
en 2,1 por ciento el año pasado.
Se estima que la Amazonia, que según ambientalistas alberga hasta
el 30 por ciento de la vida silvestre del mundo, ya perdió el 30
por ciento de su extensión original, principalmente a causa de la
acción del hombre.
Fuente: pnuma.org
Abril 23 de 2004.
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