CULTURA: FRANCESCO BANDARIN, DIRECTOR DEL CENTRO DE PATRIMONIO MUNDIAL DE LA UNESCO
"Las fuerzas de la destrucción son más fuertes que las de la conservación"
En su mandato, la Quebrada de Humahuaca fue declarada "patrimonio mundial". Aquí, Bandarin advierte que la construcción de la ruta que va hacia Chile puede ser "dramática" para la zona.

La propuesta de Argentina fue aceptada por aclamación", dice —en un castellano al que le tintinea el italiano del hablante— Francesco Bandarin, director del Centro de Patrimonio Mundial de la UNESCO. Habla de cuando, el año pasado, se aprobó la declaración que consiera a la Quebrada de Humahuaca como un "paisaje cultural" y lo incluye en la lista de bienes que son patrimonio mundial. "Pero conservar la Quebrada también tiene sus problemas".

De paso por Buenos Aires —viene de una reunión en Bolivia— el veneciano Francesco Bandarin es rápido para argumentar a favor de la Quebrada: "Fue el corredor entre el altiplano peruano-boliviano y las pampas por 10.000 años; tiene el catálogo arqueológico más diverso que se pueda imaginar. Es un lugar interesante por su diversidad cultural: hay comunidades indígenas, con lenguas propias, bien preservadas, que no fueron impactadas por la globalización, tal vez debido a su lejanía. También es un laboratorio de antropología. Y es un paisaje extraordinario".

—¿Para qué le sirve a la región esta declaración?

—Es un reconocimiento, como ganar un premio. Luego la UNESCO hará el control para que las obligaciones de conservación sean respetadas. Damos apoyo técnico. Y movilizamos recursos. Claro, los recursos de la UNESCO no son muchos, no es un banco y como usted sabe el dinero sale de los bancos. Pero ayudamos en eso, en particular con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo.

—Pero el crédito lo toma la Argentina; no la UNESCO.

—La UNESCO no toma nada.

Es amable, Bandarin, y cauteloso. No le dirá a nadie lo que tiene que hacer, no preguntará por qué hasta ahora no se hizo, no hablará mal de nadie. Pero señala que en Humahuaca hay algunas urgencias. "La conservación del patrimonio arqueológico es urgente porque hay muy pocas áreas controladas y la gente hace excavaciones ilegales. Los sitios arqueológicos son fáciles de reconocer. Se los ve desde la carretera: pequeñas lomas en lugares desde donde se domina el valle, llenas de cardones, porque hay material orgánico.

Controlar es urgente, dice, pero hay algo que lo preocupa más: "Va a ser el punto de paso de una de las mayores carreteras latinoamericanas: el corredor que unirá el Atlántico y el Pacífico va a pasar por ahí. Jama es el único paso hacia Chile que no cierra en invierno. Y no podemos parar esa carretera: es de interés continental. Pero hay que hacerla con mucho cuidado para evitar que el impacto de esta carretera sea dramático sobre la Quebrada. Tráfico: ruido, pasaje de camiones, polución. Y lo que trae una gran carretera: estaciones de servicio, moteles. Hay que impedir que se instalen en ese tramo. Todavía no llegaron, pero hay que prepararse: las fuerzas de la destrucción son más fuertes que las de la conservación.

—Eso va a generar recursos. La gente de la zona tiene razones para apoyar el desarrollo.

—La gente quiere vivir mejor después de muchos siglos de sufrimiento. Si destruyen el patrimonio, después tendrán menos. Dentro de poco, la Quebrada va a ser un lugar turístico muy original. El turismo busca lo auténtico. Y eso puede mejorar el nivel de vida. Lo saben: hoy vas a la Quebrada y el campesino te habla de paisaje cultural.

Patricia Kolesnicov - pkolesnicov@clarin.com

Fuente: Clarín (Argentina)
Abril 14, 2004