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Quieren controlar la tala clandestina
Ante el deterioro
del bosque nativo, Bariloche busca evitar la depredación
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El gobierno provincial
decidió tomar
la iniciativa frente al creciente deterioro del bosque nativo por la
extracción ilegal de madera y convocó a los propietarios,
al municipio de Bariloche, la UNC y las fuerzas de seguridad a fin de
coordinar acciones para evitar la depredación.
Aún así, no quedó del todo claro qué clase
de esfuerzo está dispuesto a comprometer la provincia, ya que
escasean las definiciones concretas en el punto que los ambientalistas
reclaman y los expertos aconsejan desde hace tiempo: un incremento urgente
de los recursos para prevenir y fiscalizar. El subsecretario de Producción
y Recursos Naturales, Humberto Iglesias, y el director provincial de
Bosques, Juan Carlos Baffoni, viajaron a esta ciudad para reunirse con
el responsable local del Servicio Forestal Andino y con representantes
del municipio y la UNC.
Del encuentro, realizado el martes último, participaron también
varios titulares de tierras en el cerro Otto, como Diego Fenoglio, Roberto
Stella y el Ejército.
La preocupación surgió por la detección reciente
de numerosas talas clandestinas de cipreses y otros árboles nativos
en las laderas Sur y Este del cerro Otto. Los autores serían vecinos
de los barrios cercanos y que utilizan camiones precarios o carros con
caballos para retirar los rollizos. Según el delegado local del
Servicio Forestal Andino, Germán Fritz, "está claro
que hay una motivación social" detrás del robo de
madera. Pero indicó que, por el tipo de extracción realizada,
los furtivos no buscan leña de consumo propio sino que actúan
al servicio de comercializadores en gran escala.
Iglesias señaló que el organismo a su cargo se propuso "fortalecer" la
estructura de control del SFA en Bariloche, que actualmente sólo
tien un vehículo y cuatro empleados.
El funcionario habló de incorporar otro rodado, disponibilidad
de combustible y personal adicional, que se incorporaría en forma
condicional y con aportes de otros organismos, entre ellos el municipio.
Pero cuando este diario quiso más precisiones, Iglesias dejó entrever
una incertidumbre que se deriva seguramente del recorte que sufrió el
presupuesto del ministerio de Producción en el proyecto que trata
la Legislatura. En los hechos, no está asegurado siquiera que
el SFA recupere la operatividad que tenía hace unos 10 años
y duplicaba a la actual.
Explicó también que otras "líneas de acción" a
instrumentar apuntan a "cortar la cadena de comercialización",
mediante un control estricto de los aserraderos y la sanción severa
de los infractores. También se propusieron coordinar las tareas
de patrullaje preventivo con la Gendarmería y la Policía
en las zonas más expuestas. El Ejército se ocuparía
de vigilar su propio predio, que tiene unas 400 hectáreas y es
hasta hoy uno de los mejor preservados.
Fuente: El Río Negro (Río Negro - Argentina)
Abril 02, 2004
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