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DESPUES DE LAS ACUSACIONES DE UNA EX FUNCIONARIA
El ARI
denuncia ilícitos de pesqueros y funcionarios
Un informe
de Carrió dice que la corrupción
en la pesca pone en peligro ciertas especies.
Lo dijo varias veces. Lilita Carrió está convencida de
que el "ajuste estructural" a que es sometida la Argentina
ahora pasa por despojarla de sus recursos naturales. Así fue que
encomendó a sus fieles investigar el sector pesquero. Un resultado
preliminar de ese informe se conoció ayer. Para el ARI, la política
oficial está plagada de ilícitos y fue "altamente
perjudicial para la sustentabilidad de los recursos y los intereses del
país".
La extensa investigación se conoció un día después
de que Nelly Videla, ex interventora de la Dirección de Pesca,
había relatado a Clarín diversas irregularidades que se
habrían cometido en la Subsecretaría de Pesca, a cargo
del santacruceño Gerardo Nieto. Anoche esas denuncias fueron desmentidas
por la Secretaría de Agricultura, mientras que los senadores de
la UCR elevaron un pedido de informes al Gobierno.
Varios legisladores del ARI, por su parte, venían investigando
al sector. Unas semanas atrás ya habían denunciado la presunta
vinculación entre la empresa Conarpesa, la pesquera más
grande del país, y el presidente Néstor Kirchner. En el
nuevo informe añaden datos sobre esa relación. Pero van
más allá: apuntan a ventilar "la corrupción
estructural" en un sector que exporta por 850 millones de dólares
anuales.
El informe ubica el comienzo de estas irregularidades en los noventa,
cuando Carlos Menem era presidente y el gobernador bonaerense Felipe
Solá su secretario de Agricultura. Pero asegura que "el sistema
implementado por la gestión Menem-Solá sigue vigente en
la actualidad".
Así, se denuncia que las autoridades han venido violando "sistemáticamente" la
Ley Federal de Pesca, sancionada en 1997, ya sea a través de la
concesión irregular de permisos de pesca, la inacción frente
a las infracciones, o la fijación de cupos de pesca que pusieron
en peligro la sustentabilidad de las especies, sobre todo de la merluza
común.
El informe ensaya una explicación: "La actividad se encuentra
concentrada en grandes grupos económicos que operan en connivencia
con los distintos funcionarios de turno". El ARI denunció así "la
designación de varios miembros de cámaras empresarias al
frente de organismos".
El informe da ejemplos: Eduardo Auguste, un subsecretario del menemismo,
sería dueño de un barco, el Alvamar VII, y socio de CAPECA,
una cámara del sector. Oscar Fortunato, subsecretario en Buenos
Aires, era dirigente de otra entidad empresaria, CEPA.
—¿Cuál sería la responsabilidad del Gobierno? —se
le preguntó a un dirigente del ARI.
—No estamos diciendo que el actual gobierno sea parte. Decimos
que convive con ella y no hace nada para enfrentarla.
Matías Longoni -
mlongoni@clarin.com
Fuente: Clarín (Argentina)
Abril 30, 2004
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