|
|
| Batalla
para salvar a los yacarés
"La selva apaga su intenso color verde. El tucán
clausura el brillo de sus plumas. Las pupilas del caotí dejan de
reflejar la inocencia de los frutos. La infatigable hormiga suspende el
traslado del mundo hasta su cónica morada. El yacaré decide
abrir los ojos para que las sombras le muestren aquello que evitó
ver durante el día. El curso del río se torna apacible, ingenuo
de su terrible grandeza."
(Obras Marginales, Luis Sepúlveda)
|

La falta de agua pone en peligro a esta especie en vías
de extinción.
|
|
Ese río al que se refiere el escritor chileno fue
desviado y los yacarés que viven en las ciénagas que solía
irrigar están en peligro de no alcanzar a abrir los ojos pues las
sombras ahora esconden en vez de revelar.
En un río muy grande, en un país desierto
donde nunca había estado el hombre, vivían muchos yacarés.
Eran más de cien o más de mil.
Comían pescados, bichos que iban a tomar agua al
río, pero sobre todo pescados. Dormían la siesta en la arena
de la orilla, y a veces jugaban sobre el agua cuando había noches
de luna.
|
"Todos vivían muy
tranquilos y contentos. Pero una tarde, mientras dormían la siesta,
un yacaré se despertó de golpe y levantó la cabeza
porque creía haber sentido ruido. Prestó oídos y lejos,
muy lejos, oyó efectivamente un ruido sordo y profundo".
De La guerra de los yacarés,
Horacio Quiroga
|
|
Grupos de defensa del medio ambiente advierten que miles
de estos cocodrilos nativos del cono sur están muriendo pues las
aguas en las que vivían son utilizadas para la agricultura.
Más de 10.000 yacarés están al borde de la inanición
o en peligro de quedar sepultados bajo el barro al secarse los lagos,
según los expertos.
Los lagos y pantanos de la frontera entre Paraguay y Argentina
eran alimentados por el río Pilcomayo, cuyas aguas nacen de la nieve
de Los Andes.
Sin embargo, desde 1996, el flujo ya no llega pues el cauce
del agua fue desviado para la irrigación en Argentina.
La población de yacarés, una especie en peligro
de extinción, había estado aumentando hasta ese momento.
Ahora, los hacendados reportan más de 40 ó
50 criaturas muertas cada día en sus tierras.
|
|
Apaleados
Por su parte, las autoridades paraguayas, alegando que
los yacarés morirán en todo caso, ordenaron una matanza masiva.
Se hace de noche, cuando los animales están hibernando
en el frío, pues de otra manera sería muy peligroso.
Esta especie de cocodrilo puede crecer hasta dos
y medio metros de largo.
|
 |
|
Los yacarés son lanceados y luego arrastrados
a la superficie donde los matan a garrote.
Después, los desollan para usar su piel como cuero.
La idea es que al deshacerse de los animales más
grandes, posiblemente se salvarán los otros.
Pero eso depende de las aguas del río, de
que se les permita retornar a su curso y, en este momento, no hay indicio
alguno de que eso vaya a suceder.
Fuente: BBC Mundo
Agosto 14, 2001
|
|
|