La clonación podría resucitar al extinto tigre de Tasmania

SYDNEY (Reuters) -- Científicos australianos dijeron el martes que habían dado un paso gigante en sus esfuerzos para clonar al extinto tigre de Tasmania y añadieron que lograron replicar algunos de los genes de este animal usando el ADN extraído de cachorros conservados en etanol.

Los científicos del Museo Australiano, en Sydney, dijeron que esperaban clonar al tigre de Tasmania en diez años si tenían éxito en la estructuración de grandes cantidades de genes y en la secuenciación de segmentos del genoma para crear un código genético de ADN de este animal.



El tigre de Tasmania fue aniquilado por los colonos de origen europeo en Australia

"Hemos avanzado más que ningún otro proyecto que haya intentado algo similar usando ADN de un ser extinguido", dijo Mike Archer, director del Museo de Australia, en rueda de prensa.

"Lo que en el pasado no fue más que un sueño imposible ha dado otro paso de avance para convertirse en una realidad biológica", añadió, y dijo que el propósito ulterior era clonar una población con capacidad para reproducirse.

El tigre de Tasmania fue un marsupial carnívoro parecido al perro y con franjas en el lomo, que vivió en la isla australiana de Tasmania.

La criatura vagó originalmente por Australia y Papua Nueva Guinea, pero en algún momento, entre 2.000 y 200 años, desapareció de Australia y sólo se encontraba en Tasmania.

Al hombre sólo le tomó unos 60 años extinguir a este animal, ya que los agricultores del siglo XIX comenzaron a dispararles, envenenarlos, asfixiarlos y cazarlos, culpándoles de atacar a las ovejas.

El último tigre de Tasmania conocido murió en 1936 y en 1986 se le declaró oficialmente extinguido.

Complejo de culpa

El proyecto de recuperar este animal comenzó en 1999, cuando científicos del Museo Australiano extrajeron ADN de un cachorro hembra conservado en etanol.

En el 2001, se extrajo más ADN de otros dos cachorros: el tejido fuente para el ADN provino de los huesos, la médula espinal y los músculos.

Archer dijo que el ADN de la hembra conservada en alcohol había dado a los científicos el cromosoma X del tigre de Tasmania y que de otras muestras se obtuvo el cromosoma Y masculino.

En mayo del 2002, los científicos del museo, utilizando el ADN extraído, hicieron una réplica de los genes del tigre de Tasmania usando un proceso llamado RCP (Reacción en Cadena de Polimerasa).

"El ADN supuestamente muerto en realidad reacciona de la misma forma que el ADN vivo. Claramente, el ADN que obtuvimos no estaba muerto y funcionó", dijo Archer. "Hace posible la clonación molecular", añadió.

Archer señaló que si el museo lograba con éxito sus propósitos, clonaría una población viable de tigres de Tasmania y luego utilizaría a una hembra del demonio de Tasmania, otro marsupial carnívoro, como madre suplente.

"Queremos devolver el animal a la naturaleza y para ello necesitamos una población reproductora viable", dijo.

Sin embargo, Archer dijo que la tecnología para este último paso de la clonación, la fertilización de un demonio de Tasmania, tenía que desarrollarse aún.

"No sabemos la duración de este viaje. Depende de la velocidad, pero me siento optimista", dijo.

"El tigre de Tasmania es un animal típicamente australiano, su desaparición hace que los australianos se sientan culpables de su extinción. Necesitamos acabar con esta carga de culpabilidad", concluyó.

Fuente: CNN
Mayo 28, 2002

EXPERIMENTACION GENETICA EN AUSTRALIA
El regreso del tigre de Tasmania

La especie se extinguió en 1936. Ahora los científicos creen poder clonar material genético y así obtener ejemplares vivos. Pero piensan que eso ocurrirá recién dentro de ocho años.

Si bien era un pariente del canguro, este particular animal se parecía más a un perro de noventa centímetros de largo. Andaba de noche dando algunos saltitos y, de día, dormía en cuevas y refugios de Australia y de su estado isleño, Tasmania. Pero no pudo llegar con vida a este siglo: el último ejemplar vivo de tigre de Tasmania desapareció en 1936. Ahora, se dio el primer paso exitoso para "resucitarlo".



CARNIVORO. Un ejemplar de tigre de Tasmania embalsamado en Sydney

Investigadores de la Unidad de biología evolutiva del Museo Australiano en Sydney consiguieron replicar genes del tigre de Tasmania, por medio de la técnica de ingeniería genética conocida como reacción en cadena de la polimerasa. Esto significa que están muy cerca de usar ese material genético para llegar a clonarlo y así devolverle la vida a esta especie, cuyo nombre común también era tilacino.

El intento del equipo científico empezó en 1999, cuando se pudo extraer una muestra de una cría de tigre de Tasmania, que había sido preservada en etanol. Este año, se agregaron más muestras de tejido de otros dos especímenes conservados.

Ahora, los investigadores tomaron esas muestras y replicaron el material genético. Y la prueba demostró que los fragmentos del ADN se han mantenido intactos y que realmente son de un tigre de Tasmania.

"Esta técnica fue un paso extremadamente crítico para producir suficientes cantidades de ADN del tigre de Tasmania y para continuar con la investigación y las buenas noticias en las próximas etapas", señalaron en un comunicado. El próximo paso será generar más copias de los genes para construir cromosomas sintéticos.

Todo sea por reanimar a un marsupial extraño: según contó a Clarín el especialista argentino Eduardo Esparrach, el tigre de Tasmania fue el único marsupial carnívoro. Algo que hizo que los pobladores de Australia y Tasmania lo despreciaran: se alimentaba de sus ganados, de las ovejas y los corderos. Esto hizo que los pobladores emprendieran una caza feroz sobre la especie (primero fue en los bosques de Australia y después en la isla de Tasmania). Además, otros animales carnívoros competían con el tigre. Estas fueron las causas de su extinción.

Mike Archer, el director del proyecto científico, cree que la intención de devolverle vida al tigre de Tasmania —que pesaba unos 30 kilos y tenía una cola de 50 centímetros de largo— se explica en tres razones. La primera es que se focaliza en un animal que se extinguió recientemente. Otra es que los pobladores de esa zona lo "exterminaron inmoralmente". Y la tercera razón es que ahora hay tecnología disponible como para llegar a la meta final. Aunque los tiempos del proyecto son extensos. Archer y su equipo predicen que recién dentro de ocho años el primer clon de tigre de Tasmania vería la luz.

Pero, ¿se justifica hacer tanto esfuerzo científico? El mismo museo que lleva adelante el proyecto está haciendo una encuesta online (www.austmus.gov.au) sobre si debe o no hacerlo. Sin embargo, pueden aparecer reparos. "No desmerezco la idea —dijo Claudio Bertonatti, de la Fundación Vida Silvestre Argentina—, pero tendrían que preguntarse si vale la pena resucitar esta especie cuando sus hábitats naturales, por descuido humano, se desmoronan".

Fuente: Clarín
Mayo 29, 2002