PROYECTO TAMAR:

"Tortugas Marinas"

Las tortugas marinas existen hace más de 150 millones de años y pudieron sobrevivir a todos los cambios del planeta. Pero su origen fue en la tierra y en su aventura para el mar, evolucionaron, diferenciándose de otros reptiles.

El número de sus vértebras disminuyó y las que quedaron se unieron o fusionaron a las costillas, formando un caparazón resistente, aunque leve. Perdieron los dientes, adquirieron una especie de pico y sus patas se transformaron en aletas. Todo para adaptarse a la vida en el mar.

Existen siete especies de tortugas marinas. agrupadas en dos familias - las de Dermochelyidae y las de Cheloniidae. Cinco de estas se encuentran en brasil.

Situación de las Tortugas Marinas en el Mundo.

SITUACIÓN FORMAL Y LEGAL

La Convención Internacional para el Tratado de las Especies en Extinción de la Fauna y de la Flora (CITES), considera a la totalidad de las tortugas marinas, en su Apéndice I (por ejemplo prohibió el Tratado Internacional para los otros países signatarios).

La Unión Internacional para la Conservación (IUCN), incluyó la especie Caretta caretta como vulnerable a la extinción, y a todas las otras especies (excepto la N. depressus) como amenazadas. Mientras, la IUCN, en cooperación con la Secretaría y Departamentos de la CITES, adoptó un conjunto de criterios ostensivos y numéricos en el cual las categorías de especies deben ser deducidas. Mientras estos criterios estén aguardando ser aplicados, solamente sobre las especies propuestas en los apéndices de la CITES, ellas estarán incorporadas en el contexto propuesto por la IUCN. El criterio incorpora consideraciones del actual número de poblaciones de tortugas en el mundo entero, fragmentaciones de hábitat y poblaciones y tendencias demostrables de poblaciones. Para la mayoría de las especies, los datos necesarios son diferentes de los disponibles actualmente. Entre las tortugas marinas, incluso la “críticamente en extinción,” la L. kempi, puede ser solamente calificada como “dependiente de conservación”, en vista de que su población es poca en estos años.

El Departamento del Interior de los Estados Unidos de Norteamérica, bajo la autoridad del Sector de Acciones de las Especies en Extinción, actualmente cita a la Chelonia mydas - Tortuga Verde (en la Florida y en la Costa del Pacífico en México), y la Caretta caretta - Tortuga Caguama, como amenazadas de extinción. La Eretmochelys imbricata - Tortuga de Carey, la Lepidochelys olivacea - Golfina, la Lepidochelys kempi y la Dermochelys coriacea - Tortuga Gigante, también están incluidas en esta clasificación. La N. depressus, más restringida y menos conocida entre todas las especies, no está considerada en peligro.


SITUACIÓN BIOLÓGICA

La actual situación biológica de las tortugas marinas es un tópico de complejidad considerable. Algo diferente puede decirse de las especies endémicas de la flora y fauna en las peñas y remotas islas oceánicas, donde una simple alteración ecológica puede precipitar una cadena de ítemes que liderarán múltiples extinciones, inclusive pequeñas especies marinas están ligadas a la extinción biológica, o con problemas de “colapso de población” o “extinción comercial”. En otras palabras el “dermostato” para estas especies puede cambiar drásticamente a una posición más baja, cuando se manifiesten con estrés antropógeno (directo o incidental). Sin embargo resta saber si estas generalizaciones conceptuales sobre las especies marinas se aplican a las tortugas, en sus inevitables excursiones terrestres, lo que constituye una vulnerabilidad a la cual no todas las especies marinas están sujetas.

CHELONIA MYDAS - Tortuga Verde
Esta es la especie circunglobal, la que más desova y se alimenta en las áreas tropicales. Tiene las mayores colonias de desove en las principales regiones oceánicas (tales como noroeste de Costa Rica o la costa del sudoeste de Surinam), en las islas formadas por arrecifes (Queensland, Australia; d’Entrecasteau Reef, New Caledonia) y en las islas oceánicas remotas (por ejemplo Isla de Ascensión, Atolón de las Rocas).

En muchos lugares han sido muy requeridas debido a su carne y huevos. La demanda del comercio internacional es actualmente un factor insignificante, pero ha sido sustituida por la demanda creciente para la subsistencia y mercados locales, por parte de las poblaciones indígenas, las cuales no están siempre en crecimiento debido a cuestiones de riqueza real u oportunidades políticas.

Entonces nos resta saber si el Tortuguero en Costa Rica, colonia de desove de tortugas verdes, grande y muy importante por estar cerca del Caribe, puede indefinidamente sobrevivir a la fuerte resistencia de los costarricenses de la ciudad de Limon, así como la población de Miskito, del Caribe nicaragüense, de la población de San Blass, de Panamá y de Guajiros del Nordeste de Colombia y noroeste de Venezuela. Especies similares son encontradas en las grandes colonias australianas, protegidas en el territorio y aguas de Australia, pero muy capturadas en varias islas de Indonesia (Limpus, 1994, 1995) En todos los lugares, las colonias de tortugas verdes parecen estar aumentando. En la década pasada, no solamente fueron observados regulares desoves sino también sitios, antes desconocidos, como Rancho Nuevo, Tamaulipas. México y también la costa del Atlántico (Florida - EUA) son ahora lugares comunes en las playas donde hace dos décadas casi ninguna especie desovaba, solamente la especie Loggerhead - tortuga Caguama. Estos aumentos en las playas bien patrulladas parecen ser reales. Se puede comprobar una buena protección ofrecida a muchas colonias incluyendo el Atolón de las Rocas, Isla Ascensión y Trinidad, la tortuga verde no es considerada como en inminente extinción.

Es interesante notar que aquellos que proponen el cultivo de las tortugas observaron que aunque las tortugas verdes hayan sido las favoritas de los gourmets internacionales durante siglos, no están más amenazadas de extinción que las otras especies y por lo tanto el uso comercial puede no haber sido un factor significativo en la disminución que las especies puedan haber presentado. (Fosdick and Fosdick, 1994).


CHELONIA AGASSIZII - Tortuga Negra

Esta especie (probablemente derivada de la Chelonia Mydas) está confinada al este del Pacífico. Está protegida en la Isla de Galápagos y lo es también en México, donde importantes áreas de desove, como Maruata Bay, son patrulladas por equipos de la Universidad de Michoacán.

Inclusive, tortugas de esta especie, de ambos lugares, fueron capturadas en números incalculables en agua peruanas y fueron también asunto de captura ilegal en México y en la costa del Pacífico Central (en las Máricas), incluyendo el Golfo de California. Además, estos esfuerzos por la conservación en la Isla de Galápagos, han sido sujetos a severos desafíos de colonizadores y pescadores en los últimos dos años. (Pritchard, 1996).

De esta forma, a pesar de que los números sean pocos para establecer una caracterización de la situación inequívoca, siguiendo el nuevo criterio numérico, el pronóstico para la especie CHELONIA AGASSIZII es, a largo plazo, incierto. Hay muchas cosas a considerar en cuanto a la cuestión fundamental: la protección total o no de los nidos de tortugas marinas, sus huevos, sus playas de desove. Tal vez puedan compensar la captura incontrolable en las centenas y millares de kilómetros fuera de las áreas de alimentación. Respuestas a estas importantes cuestiones, todavía no están disponibles.

NATATOR DEPRESSUS - THE FLATBACK
Esta especie no está incluida por las autoridades de la USDI a IUCN porque está esencialmente confinada a las aguas de una única nación (Australia), donde está protegida por la ley, excepto de capturas por aborígenes, y donde las playas de desove son remotas y no desarrolladas (con excepción de la playa de fácil acceso. Mon Repos Beach, en Queensland). Además de esto, los nativos australianos prefieren comer con más abundancia y suculentos Chelonia Mydas.
El pronóstico para esta especie, podría ser bueno, pero la vulnerabilidad de las tortugas a la captura accidental en redes de pesca, en redes de arrastre y la cadena entera relativamente restringida, lleva a la vulnerabilidad por una única eventualidad en el medio ambiente, no dejando motivos de satisfacción.

CARETTA CARETTA - Tortuga Caguama
La Caretta Caretta es poco buscada por su carne, pero los huevos son capturados en algunas partes del mundo, directamente recogidos para consumo humano, que no es el principal factor en su perspectiva de supervivencia. Esta especie tiene una distribución “antitropical”, que no son fragmentos en su cadena general, en enclaves bien separados en el norte y oeste del Océano Índico, este de Australia, Japón, sudeste de los Estados Unidos, en el Mediterráneo y sur de Brasil. Pero esto lleva también a las especies a mantener contacto con el desarrollo general industrial, de una captura incidental masiva en el Atlántico por redes de pesca de camarón como también en áreas de desarrollo en recreación en las playas de desove. Actualmente se nota que poblaciones de desove están declinando como resultado de una captura incidental tanto en Queensland sur, Australia ( Limpus, 1994) y en los Estados Unidos al norte del Cabo Cañaveral, pero por otro lado, las mayores poblaciones en Florida, sur del Cabo Cañaveral, como también una población relativamente pequeña en Natal, África del Sur, está creciendo. (National Reserarch Concil, 1990).

Las poblaciones de tamaños mediano y pequeño, en el Mediterráneo, desovan primero en Sakitos, otras islas de Grecia y costa de Turquía. Fuera de la costa de Tunes hay importantes áreas de alimentación. Son amenazadas por una serie de factores, entre ellos el intenso desarrollo turístico de muchas de las mejores playas de desove. Por otro lado, informaciones recientes (Venizelos, 1996) identifican a esta playa como la más importante en desove de esta especie. Se Da en todo el Mediterráneo, al leste de Libia, con una estimativa de 9000 nidos a lo largo de 1.250 Km. de costa y con ninguna perspectiva para el desarrollo turístico.

ERETMOCHELYS IMBRICATA - Tortugas de Carey
El comercio nacional e internacional es intenso en relación a los productos derivados del caparazón de esta tortuga y en décadas más recientes hay documentos de que esta especie ha sido seriamente explotada. Aún así, a pesar de que esta pueda ser la especie más vista en cierto hábitat de corales tropicales en las Islas del Caribe o Australia Tropical, tales poblaciones, generalmente son formadas, en primer lugar, por juvenis y muy pocas colonias de desoves son conocidas. Ciertamente es menos abundante que la tortuga verde, pero las tendencias de disminución son muchas veces difíciles de determinar por los datos disponibles y algunos de las más terribles advertencias sobre extinciones inminentes de las especies se originaron simplemente del contraste entre la captura global muy sustancial por su caparazón y sus productos y por el tamaño modesto de sus conocidas poblaciones de desove. En un análisis general de la situación de la tortuga de Carey, Groombridge and Luxmoore (1989) podría solamente clasificarla como “indeterminada”.

Durante muchas décadas, Japón fue el mayor importador de productos brutos derivados de caparazones de tortugas. Pero en este momento, Japón ha retirado sus reservas para estas especies en la Convención de la CITES, donde aparece en la lista en el Apéndice I (excluida del comercio internacional) y retiró las importaciones de los productos hechos con los caparazones de esta especie. Por otro lado, Cuba, donde se encuentra el mayor hábitat de tortugas de Carey y mayor proveedor mundial de productos hechos del caparazón, recientemente, ha expresado su opinión respecto de que sus tortugas de Carey no constituyen una comunidad no migratoria, sino una población suficientemente saludable, para justificar la descalcificación de especies del Apéndice II de la CITES. La intención es desarrollar estancias de tortugas marinas en Cuba, para reemplazar la demanda japonesa. Las implicaciones de este movimiento son ambiguas, pero las condiciones para la aprobación de esas estancias comerciales, de las especies del Apéndice II, puestas en acuerdo por las partes para las CITES, en noviembre de 1994, son suficientemente exigentes. Para que un programa de creación de estancias en Cuba sea legal, debe estar ligado a una mejor protección de esta especie.

En una revisión de las tendencias de estas poblaciones en todo el mundo, Limpus (1995), puede ser solamente un ejemplo del crecimiento de la población de esta especie - en Sabah Turtle Island (Malasia, donde un mayor crecimiento fue registrado desde 1969 (Trono, 1994)

LEPIDOCHELYS GOLFINACEA - Golfina
Su desove está siendo localizado, a pesar de que esta especie es la más numerosa en el mundo. Como resultado de la existencia continua de pocos lugares de desove han sido ampliamente agregados - 2 lugares en el Pacífico (Costa Rica), 1 también en el Pacífica (México) y 2 o 3 en el nordeste de la India, con otros pequeños lugares en Nicaragua y nidos dispersos a lo largo de otras playas tropicales. Si existen estos números de tortugas en estas pocas playas de desove, es motivo para creer que no existen problemas a ser debatidos. En todos los caos, excepto para el programa de captura de huevos limitado en Playa Ostional (Costa Rica), estas playas son literalmente protegidas. A pesar de esto, capturas incidentales por redes de arrastre, son significativas en ambos lugares. En la India hay algunos lugares amenzados por planos de desarrollo pesquero, a lo largo de la costa del Orissa. Hay evidencias de que los mayores arribos no son fenómenos permanentes. Muchos arribos mexicanos han desaparecido en las décadas recientes, y los números han caído rápidamente en un lugar protegido de Costa Rica - Nancite. Además de esto, un reciente descubrimiento en Orissa -India puede estar ligado al colapso de uno o dos arribos, previamente documentados a lo largo de esta costa. Un arribo menor, formado en Surinam (el único en el Atlántico) ha sido diezmado, resumidamente por la combinación de la enorme recolección de huevos durante varias décadas y la actual mortandad por redes.
THE KEMP’S RIDLEY - Lepidochelys Kempi

Una película de 1947 muestra un arribo de esta especie estimado en 40.000 tortugas, en Rancho Nuevo, Tamaulipas, México. De pocos casos aislados, este fue el único lugar conocido de desove de estas especies. Pero datos posteriores de este lugar estuvieron disponibles hasta 1965 Después de ese hecho, otro para destacar fue de menos de 5.000 tortugas y por la protección en las playas, este número comenzó a caer durante otros 20 años. En la actualidad, el número de desoves son solamente centenas y no millares. La población de esta especie alcanzó un bajo número a mediados de los años 80, y posteriormente ha aumentado un poco, tal vez como resultado del Programa “Head Starting” iniciado en 1978 y sostenido durante unos 10 años (tiempo aproximado de madurez de la especie) Esta especie permanece como la más rara del mundo, pero el actual crecimiento anual de la población puede identificarla más como “dependiente de conservación” que como realmente en extinción.

DERMOCHELYS CORIACEA - TORTUGA GIGANTE
Ninguna de las mayores áreas de desove de esta especie fue descubierta antes de 1950, y muchas de estas áreas solamente en 1960 o 1970, y por lo tanto es imposible comparar la población actual estimada, con aquellas de comienzos de siglo, Pritchard (1982) describió descubrimientos recientes de la mayor área de desove en México y resumió descubrimientos anteriores que dejaban estimativas de crecimiento progresivo de la población de esta especie.

La tortuga gigante no es comercializada internacionalmente, y en su período juvenis (en realidad, en todos sus estadios entre pichón y adulto) su situación es muy crítica. Por otro lado, la obtención de los huevos para la subsistencia de adultos, ha sido intensa, especialmente en el Pacífico este y Guyana, mientras colonias de desoves asiáticas (tales como las de Terengganu, Malasia). son generalmente más explotadas por los huevos que por la carne, esto puede ser igualmente devastador.

Actualmente, las colonias del Atlántico (especialmente en Trinidad, Surinam y Guyana Francesa) parecen estar razonablemente seguras y también en crecimiento, como la pequeña colonia de Natal, África del Sur y Mozambique. Por otro lado, la colonia de Teregganu ha decaído en estos últimos años, y serias bajas han sido documentadas en el Pacífico (México y Costa Rica), resultado de la combinación de degradación de la playas, recolección de huevos y serias capturas incidentales por redes de pesca a mar abierto. Spotila (en Jornal) especula que esta especie puede estar amenazada de una futura extinción en un tiempo previsible, mientras Pritchard (en Jornal), no está de acuerdo.

Protegiendo las tortugas amenazadas de Brasil

Lo que parecía la aventura de ciertos jóvenes oceanógrafos, con sus sueños maravillosos de salvar las tortugas marinas de Brasil, hoy es tan real como la vida. Con mucho trabajo, investigación, conocimiento técnico y científico, amor y dedicación, ellos fueron donde estaban las tortugas, y sobretodo, el hombre.

El Proyecto Tamar-Ibama, junto con la Fundación Pro Tamar, controlan mil kilómetros de playa, con 20 bases cubriendo ocho estados brasileños. El 90 % de las personas envueltas en este trabajo son miembros de las comunidades donde las bases están instaladas.

El éxito de la acción preservacionista y la importancia del papel social que ejerce dieron a Tamar prestigio, credibilidad y reconocimiento nacional e internacional.

24 años de vida y trabajo dedicados a la protección e investigación de las tortugas marinas.

Historia de TAMAR

Hasta fines de la década del 70, no había en Brasil ningún trabajo de preservación de los animales en el mar. Las tortugas marinas fueron incluidas en una lista del Instituto Brasileño de Desarrollo forestal - IBDF de especies amenazadas de extinción. Pero estaban desapareciendo rápidamente por la captura en actividades de pesca, de la matanza de las hembras y destrucción de los nidos en las playas. Hubo reacción y denuncias, inclusive de repercusión internacional.

Se inició entonces, en 1980, una encuesta por toda la costa brasileña, entrevistando pescadores, municipalidades, universidades y habitantes, lo que permitió elaborar un retrato de la situación de las tortugas marinas. Se identificaron las especies, los últimos lugares de concentración de desove, períodos de reproducción y los principales problemas relativos a la supervivencia, como fábrica de bisuterías y comercialización de subproductos.

Este informe, que caracterizó la primera fase duró 2 años, cuando entonces comenzó la implantación de las primeras bases de campo.
El trabajo comenzó en Bahía, Espíritu Santo, Sergipe y se extendió enseguida para otros estados del país. Las primeras bases de campo no poseían ninguna estructura y contaron desde el inicio con apoyo de habitantes o instituciones locales.

Todos los desoves eran recogidos en cercas protegidas y un intenso programa de divulgación fue desarrollado. En aquella época ni se hablaba en Educación Ambiental o Concientización Ambiental.

Todo era muy empírico y fruto del esfuerzo del equipo que veía la situación crítica de estas especies. Gradualmente fue percibiéndose que era necesario aumentar el área trabajada pues las tortugas se distribuían en extensas áreas, siendo necesario también extender el control y los trabajos de educación.

Desde el inicio, Tamar precisó del apoyo de las personas que vivían en las áreas donde las tortugas desovaban. Contrataba a los propios pescadores que mataban las tortugas y recogían los huevos, para protegerlas. No piensen que fue fácil. Mucha confianza y amenazas, hasta que percibieron la intención de los equipos y pasaron a participar, cada año con mayor intensidad y cantidad de personas.

Mucho conocimiento fue adquirido en esta convivencia, por ambas partes. El conocimiento empírico de los pescadores y la ciencia de los investigadores produjeron los frutos que hoy se recogen. Millares de tortugas liberadas anualmente y hembras pudiendo cumplir su ciclo reproductivo sin ser molestadas.

El cazador de ayer se tornó el protector, defensor de la vida.

Pero no era suficiente. Se percibía que el proyecto tenía que apuntar caminos de desarrollo para estas comunidades, pues la situación social, la extrema carencia de algunas de ellas, no permitía que respondieran a la demanda por la conservación de las tortugas marinas.

Para eso Tamar pasó a envolver cada vez más a los habitantes de las comunidades en la ejecución de los trabajos de conservación. Después, en la recepción de turistas y visitantes en general, que querían conocer las tortugas marinas.

Este envolvimiento evolucionó para la producción y comercialización de productos que hoy son la fuente de sobrevivencia de muchas familias, y una de las principales formas de recaudación de recursos de TAMAR.

Prevalece el lema “Las tortugas valen más vivas que muertas”.

Así nació el Proyecto Tamar, hoy institucionalmente ligado al Ibama - Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables, órgano vinculado al Ministerio del Medio Ambiente, siendo PETROBRAS su principal patrocinador.

Decenas de instituciones, estatales y municipales, gubernamentales y no gubernamentales, participan y apoyan, como patrocinadores, las actividades desarrolladas en los varios estados de la costa brasileña.

En 1988 Tamar ganó un aliando decisivo y definitivo: la Fundación Pro Tamar, entidad sin fines de lucro, creada para apoyar, agilizar, y posibilitar el desarrollo de los trabajos de conservación de las tortugas marinas. Es responsable por las actividades en las áreas administrativa, técnica y científica, y en la captación de recursos financieros. Administra más del 60% de la operación del Proyecto, principalmente los recursos humanos.

Pero el principal apoyo viene de la sociedad brasileña como un todo, que viene concientizándose de la necesidad de preservar estas especies, y participa de las más diversas formas. Ayudando directamente en la protección de huevos y hembras, concientizando pescadores y jóvenes, y financiando las actividades a través de la compra de los productos TAMAR, que mantienen las actividades económicas en las comunidades, y les permite que participen.

Los lucros de la venta de productos son integralmente reinvertidos en las actividades de conservación y educación ambiental.

Cómo funciona TAMAR

A lo largo de sus 24 años, Tamar - Ibama fue perfeccionando su forma de trabajar, buscando siempre soluciones creativas para preservar las tortugas marinas. De Bahía, Espíritu Santo y Sergipe, fue diseminándose por el litoral brasileño e islas oceánicas.

Hoy son 20 bases esparcidas por ocho Estados, en puntos estratégicos de la costa, puntos de desove y de alimentación. Todas las estaciones tienen estructura operacional proporcional a la demanda de cada una, y al tiempo de implantación. Algunas funcionan ininterrumpidamente y otras solamente en las temporadas de desove.

Desarrolla programas de investigaciones en colaboración con varias universidades y ofrece pasantías destinadas a la formación y perfeccionamiento de estudiantes y recién graduados. Cincuenta pasantes son entrenados por año, en el período de desove.

Las bases de campo están vinculadas a cinco sedes regionales: Ubatuba (SP), Regencia (ES), Playa del Fuerte (BA), Pirambu (SE) y Parque Nacional Marino de Fernando de Noronha (PE). Cada Estado tiene una o más bases, en ese caso, una funciona como base madre.

Playa del Fuerte, en Bahía, es sede de la coordinación nacional, y junto con la base de Arembepe registra el mayor índice de desove de todo el litoral brasileño.

Amenazas Para las tortugas marinas

ILUMINACIÓN DE LAS PLAYAS - La expansión urbana, con el aumento de construcciones y de caminos a la orilla del mar, hizo crecer la incidencia de luces en las áreas de desove. Esas luces ahuyentan las tortugas que vienen para el desove y desorientan a los tortuguillos que atraídos por ellas, se alejan del mar. Por eso Tamar consiguió aprobar leyes que impiden la instalación de puntos de luz en áreas de desove (Resolución IBAMA no. 11, del 30/1/95; Ley Estatal (Bahía), no. 7034, del 13/2/97) y hoy hace una campaña para la sustitución, en esas áreas de las luminarias convencionales por otras, especialmente diseñadas, para que la luz no incida directamente sobre la playa.

REDES DE PESCA - La pesca de las tortugas está prohibida por ley federal (Ley de Crímenes Ambientales, no. 9605, del 12/2/98), que penaliza al infractor con prisión inafianzable. Mientras, muchas veces las tortugas se enredan. accidentalmente entre las redes de pesca (o corrales, arrastre, redes de espera y de deriva) y, sin poder ver la superficie para respirar, acaban desmayándose. Cuando el pescador retiraba la red y veía una tortuga desmayada, se asustaba, temiendo ser acusado de estar cazando tortugas y las arrojaba al mar, para librarse de una acusación. Desmayada, la tortuga acababa muriendo ahogada.

Tamar desarrolló entonces una campaña educativa (No Todo lo que Cae en la Red es Pez), enseñado a reanimar una tortugas. Es necesario colocar la tortuga desmayada panza para arriba, con la cabeza un poco más baja que el resto del cuerpo y masajear el vientre, para retirar el agua que está en los pulmones. Después, se debe colocar la tortuga a la sombra hasta que comience a agitar las aletas sobre el pecho. Cuando eso sucede, está lista para ser devuelta al mar.

En Brasil, la Resolución IBAMA no. 5, del 19/2/97, exige la utilización de un dispositivo de escape de tortugas marinas (TED) en redes de arrastre de camarón, independientemente de la especie que captura, para embarcaciones mayores de once metros de largo y que no utilicen métodos de recolección manuales.

CAZA Y RECOLECCIÓN DE HUEVOS - Antes de Tamar, era un hábito común matar tortugas marinas para consumir su carne y usar el caparazón para hacer armazones de anteojos, peines y adornos como pulseras, anillos y collares. Generalmente ellas eran capturadas cuando subían a la playa para desovar. También los huevos eran retirados, por los habitantes de esas playas, para alimentación. Hoy esas prácticas no suceden más, en las áreas de actuación del Proyecto. La caza y la recolección de huevos están prohibidas por la Ley de Crímenes Ambientales, quedando el infractor sujeto a prisión sin fianza.

TRÁFICO EN LA PLAYA - (Resolución IBAMA no. 10, del 30/1/95) El tráfico de peatones y vehículos en las playas de desove puede aumentar la mortalidad de los nidos de tortugas, porque torna la arena compacta y desanima a las hembras que llegan para la postura. Además de eso las marcas de neumáticos en la arena dificulta la caminata de los tortuguillos en dirección al mar y el riesgo de atropellamiento es constante. Existe además el peligro representado por el tráfico de embarcaciones marítimas junto a las áreas de desove. El movimiento puede entorpecer el apareamiento y espantar a las hembras que llegan para el desove.
CONTAMINACIÓN - La contaminación de las aguas por elementos orgánicos e inorgánicos, como petróleo, basura, desagotes, interfiere en la alimentación y locomoción y perjudica el ciclo de vida de esos animales.

SOMBREAMIENTO - Construcciones altas y plantaciones de gran porte en el litoral pueden aumentar significativamente el sombreado de las playas de desove, disminuyendo la temperatura media de la arena y provocando un aumento en el número de tortuguillos machos, alternado la proporción sexual de las poblaciones, o también malogrando los huevos.

PREDACIÓN - Las tortugas marinas juveniles y adultas ya poseen una cierta seguridad en relación a enemigos naturales, pues son ágiles y grandes. Es en la época del desove que ellas e tornan más frágiles, pudiendo ser atacadas por el hombre o tener sus nidos destruidos por otros animales predadores terrestres, como perros, gatos, zorros y aves. Por ser muy pequeños, los tortuguillos también son vulnerables a todo tipo de predadores.

RESULTADOS

Crias Liberadas por la acción del Proyecto TAMAR - IBAMA

Página del Proyecto:

www.tamar.org.br



Fuente: TAMAR
Febrero 2004