| AMBIENTE-UE
Biocombustibles, solución y problema
Por David Cronin
BRUSELAS, (IPS) - Funcionarios de la Unión
Europea (UE) prevén prohibir los subsidios para el desarrollo
de biocombustibles en casos en que su producción cause un serio
daño ambiental.
La utilización de biocombustibles, fuente de energía
alternativa al petróleo y al gas, había sido presentada
como un elemento clave de la estrategia de la UE para enfrentar el cambio
climático.
Sin embargo, miembros de la Comisión Europea, órgano
ejecutivo del bloque, han reconocido ahora que su producción
puede destruir la ecología.
Funcionarios de los departamentos de Energía y Transporte de
la Comisión analizan las principales disposiciones de una futura
ley sobre biocombustibles, que esperan poner a consideración
de los 27 gobiernos de la UE a fines de este año.
Esta iniciativa se produce luego de que, el 10
de enero, la Comisión
fijó como meta para 2010 que toda la nafta y el gasoil tuviera
10 por ciento de biocombustible en su contenido.
El objetivo fue adoptado como parte de los esfuerzos
del bloque para reducir las emisiones de dióxido de carbono, que según
los científicos es el principal de los gases invernadero que
producen el recalentamiento planetario.
Los funcionarios ahora admiten que la producción de biocombustibles
puede contribuir al cambio climático antes que a evitarlo, especialmente
si se destruyen bosques o se seca pantanos en el proceso.
La Comisión Europea realizó una consulta pública
sobre la futura política de la UE en materia de biocombustibles,
que concluyó el 18 de junio, en la que se recibieron opiniones
sobre un documento de trabajo referido a la promoción de fuentes
renovables de energía.
El estudio sugiere que los gobiernos no deberían otorgar incentivos
fiscales a los biocombustibles, u otras ventajas de tipo financiero,
si su producción libera gases invernadero que resulten superiores
a la reducción eventual de emisiones, como consecuencia de su
uso en lugar de los combustibles sólidos "puros".
"Los biocombustibles son en este momento la única fuente
alternativa de combustible para el transporte, pero deben producirse
de manera sustentable", dijo a IPS el portavoz de la Comisión
para temas de energía, Ferran Tarradellas.
Asimismo, Tarradellas agregó que la Comisión desea que
la mayor parte de los biocombustibles utilizados en Europa sean de producción
doméstica. Se considera también si la prohibición
de financiar su producción, en los casos en que produzca daño
ambiental, debería relacionarse con las importaciones.
En mayo, el Panel Intergubernamental de Expertos
sobre Cambio Climático,
de la Organización de las Naciones Unidas, el más importante
organismo científico internacional en la materia, reconoció que
la destrucción de terrenos de turba, combustible fósil
de residuos vegetales en áreas pantanosas, constituye un problema
grave.
Uno de sus miembros y asesor del gobierno de Uruguay
sobre cambio climático,
Daniel Mortino, señaló que "la recuperación
de terrenos de turba degradados y agotados es una de las estrategias
clave para limitar las emisiones de gases invernadero".
La organización Wetlands International estimó que
ocho por ciento del total de las emisiones mundiales de gases invernadero
son consecuencia del manejo no sustentable de terrenos de turba en el
sudeste de Asia.
El aceite de palma, uno de los principales biocombustibles
de creciente uso en Europa, se obtiene de plantaciones que crecen
en esas áreas
de turba, que son a la vez el hogar de especies en peligro como el tigre
y rinoceronte de Sumatra y el orangután. Más de 50 por
ciento de las plantaciones de Indonesia para producir aceite de palma
se encuentran en terrenos de ese tipo.
La ministra de Ambiente de Holanda, Jacqueline
Cramer, propuso el 27 de abril suspender los incentivos financieros
para biocombustibles producidos
en esas áreas. El gobierno de Gran Bretaña también
está estudiando la posibilidad de establecer un sistema de certificación,
para asegurar que la producción de biocombustible respete el
ambiente.
Frauke Thies, de la oficina de Bruselas de Greenpeace,
señaló que
la Comisión Europea ha sido hasta el momento "muy vaga" respecto
de las reducciones de emisiones de gases invernadero como resultado
de la producción de biocombustibles.
El documento de la Comisión indica que la ley en la que se está trabajando
establecerá metas respecto de la reducción de emisiones.
Fijarán la diferencia mínima aceptable entre las liberaciones
de gases invernadero derivadas de la producción de biocombustibles
y la eventual disminución de las mismas por su uso en vehículos.
El estudio menciona 10 por ciento como un posible recorte mínimo.
"Si se producen de manera sustentable, los biocombustibles pueden
aportar parte de la solución a los problemas de cambio climático",
sostuvo Thies.
"Pero es importante enfatizar que son sólo parte de la
solución. No se logrará mucho en el sector de transporte
salvo que exista un masivo perfeccionamiento en la eficiencia del uso
de la energía", agregó.
El transporte representa 20 por ciento del total
de emisiones de gases invernadero en la UE. Thies indicó que todavía no vio "ningún
estudio convincente" de la Comisión que aclare por qué se
estableció en contenido de 10 por ciento de biocombustibles en
el contenido de la nafta y el gasoil.
Biopact, organización europea que promueve los biocombustibles
como un factor de desarrollo económico en los países pobres,
señaló que quienes diseñan las políticas
de la UE pecarían de ingenuidad si creen que la suspensión
de incentivos financieros detendrá su producción perjudicial
el ambiente.
"Uno de los principales argumentos empleados en este momento es
que los biocombustibles pueden causar deforestación en Indonesia
y Malasia", dijo a IPS Laurens Rademakers, de Biopact. "Pero
si se quiere evitar la deforestación, hay mejores formas de hacerlo
que boicoteando los biocombustibles", agregó.
"Los productores se volcarán hacia China si se les cierran
las puertas de Europa", indicó Rademakers.
La UE no debería adoptar criterios muy estrictos en cuanto a
los incentivos financieros en esta etapa, recomendó. "La
mejor forma de evitar la deforestación es asegurarse de que los
granjeros obtengan un mejor ingreso. La pobreza es la clave, ya que
los pobres frecuentemente no tienen una alternativa a la deforestación",
sostuvo.
"Creo que la UE debe permanecer en este mercado y asegurarse de
que los biocombustibles se producen de la manera más sustentable
posible", añadió. (FIN/2007)
Fuente: IPS
JAgosto 2007
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