Keiko mira a Kshamenk
La Fundación Tierra Salvaje avanza en la liberación de la orca

Mientras en las lejanas aguas del mar de Noruega, el sueño de muchos se esfumaba con la muerte de al orca Keiko, quien fuese y será recordada por su participación en los films "Liberen a Willy", aquí en la Argentina, más precisamente en Buenos Aires, la Fundación Tierra Salvaje (Wild Earth Foundation WEF) se reunía con sus asesores legales para continuar las acciones tendientes a que la orca Kshamenk, principal atracción del acuario Mundo Marino, regrese a su habitad natural.

Gabriela Belazzi, titular de WEF, comentó a Eco2site que el mencionado acuario inició acciones penales contra las autoridades que denegaron la exportación de la orca y contra un científico, además de haber presentado dos recursos de amparo contra dicha resolución.

El acuario quiere enviar a la orca a un oceanario de los EEUU para ser utilizada para inseminación, aunque WEF y otros sospechan que sería una venta en cubierto ya que la inadaptabilidad completa de Kshamenk se habría trasformado en un problema para la empresa.

Hasta el momento todas las instancias legales que ha presentado Mundo Marino fueron rechazadas, "es una buena señal para nosotros", dijo Belazzi.

Para las Autoridades Nacionales el expediente sobre este caso se encuentra inmóvil desde abril del 2003, cuestión esta que lleva a presumir que se está a la espera de las definiciones legales en cuento a las acciones emprendidas por el acuario.

La última palabra, luego de la instancia legal, estará en manos del Ministerio de Acción Social, a cargo de Alicia Kirchner, y de quien depende también la cartera de Medio Ambiente. A la funcionaria la WEF le entregó oportunamente un detallado informe de todo lo actuado hasta el momento para la liberación de Kshamenk.

Mientras que la empresa de espectáculos marinos argumenta que la orca fue hallada varada en las costas bonaerenses, mucho más sólida es la argumentación de WEF que entiende que el animal es un Bien Público y con ese fundamento procura la liberación del animal.

Más allá de la discusión de cómo y dónde fue hallada Kshamenk, está su libertad, aun por encima de los ingresos económicos que pueda dar por sus exhibiciones.

Keiko

Kshamenk

Gabriela Belazzi, titular de WEF

Se suman colaboraciones

Ante la posibilidad que las definiciones se aceleren, WEF trabaja para crear las condiciones de traslado y posterior alojamiento de Kshamenk en la Península Valdés, hábitat natural de estos grande mamíferos y el lugar más adecuado para llevar a cabo la rehabilitación según la opinión de técnicos y científicos.

Esto implica conversación con el sector privado que ya donó todos los elementos necesarios la construcción del importante cerco (200x100 mts) que se construirá para que la orca este temporalmente en estado de semilibertad mientras se busca la adaptación con la recuperación de sus instintos en su medio natural.

La empresa Amanco, constructora de caños de PVC, ya envió a la WEF muestras de caños, los que serán puestos bajo estudio de los científicos y en el caso de no reunir las condiciones necesarias, la firma ya comprometió la elaboración de tubos especiales para tal fin.

La Fuerza Aérea, a través de un avión Hércules C130, sería la responsable de trasladar a Kshamenk hasta la zona, quizás a Puerto Madryn, ciudad que además de su cercanía al lugar cuenta con equipo pesado necesario para cargar al animal, como son las grúas necesarias para pasarla desde la aeronave al camión especialmente adaptado que se encargaría del traslado final.

La WEF ya inició conversaciones con una importante petrolera para obtener la donación de todo el combustible necesario para el traslado de Kshamenk a la zona de Península Valdés.

El grupo internacional que está colaborando en el operativo de liberación es OrcaLab, cuyos integrantes hace 34 años fueron los pioneros en la investigación de orcas en Vancouver (Canadá). Otro es Earth Island Institute de los EEUU y recientemente se sumó la organización Francesa One Voice que se encargaría de la campaña en Europa.

Impacto por la muerte de Keiko

Eco2site consultó a Belazzi cómo había sido el impacto causado por la muerte de Keiko, "esperamos para ver cual era la reacción porque el proyecto Keiko fue muy boicoteado por los oceanarios a nivel prensa".
Se prefirió esperar reacciones, dijo Belazzi, porque el proyecto Keiko había sido muy boicoteado por los oceanarios a nivel prensa, al igual que otras personas vinculadas con la industria del cautiverio y "eran los que cuestionaban, entre otras cosas, que la liberación de Keiko costó U$s 20 Millones".

" Es cierto el proyecto de Keiko fue caro, pero lo que no dicen es que un programa de reproducción de orcas en cautiverio para Sea World, en el mismo periodo de tiempo que duró el proyecto de Keiko, costó U$s 150 Millones y solo para ganancias de una empresa".
Belazzi relató además que todos sabían que Keiko no era el mejor candidato, fue una orca capturada desde muy bebe, siempre vivió solo y nunca estuvo en contacto con otras orcas, llegando incluso a tener una gran dependencia con el ser humano".

En 1992 se filmó "Liberen a Willy"; en 1996 Keiko se estaba muriendo en Reino Aventura (México) y lo trasladaron a Oregon, a una pileta que se tuvo que construir con urgencia porque la orca ya estaba en estado crítico, con lo cual, se le alargó la vida unos 7 años, "el proyecto fue un éxito porque se pudo aprender muchísimo, tanto de los errores como de los aciertos. Cuestión ésta que servirá de base para la liberación de otras orcas".

De Keiko a Kshamenk

La Fundación Free Willy-Keiko se encuentra ahora en la búsqueda de otro candidato para ser liberado y según se pudo saber, quien reúne las características ideales para su liberación es Kshamenk ya que no tiene dependencia con el ser humano, ha mostrado reiterada agresividad hacia los entrenadores y su falta de obediencia en los shows ha sido notoria. A eso se suma que es un joven macho reproductor, que fue capturado cuando ya sabía alimentarse por sus propios medios y muchos otros factores que llevaron a Richard O'Barry (el ex entrenador de Flipper) a recomendar a Kshamenk como el mejor candidato que existe en el mundo para realizar una liberación exitosa.

El Dr. Paul Spong (OrcaLab, Canadá), pionero en el estudio de esta especie, ha evaluado durante casi un año el caso de Kshamenk y, aunque prefiere ser cauteloso a la hora de predecir los resultados de la rehabilitación, consideró que la orca Argentina tiene excelentes posibilidades.

El proyecto de Keiko fue pionero y sentó las bases para demostrar que es posible devolver al mar orcas que han estado en oceanarios y además, sirvió para concientizar al público sobre los problemas que el cautiverio provoca a estos increíbles cetáceos.

por Hugo Pafumi (Corresponsal en Puerto Madryn de Eco2site)

Fuente: Eco2site
Diciembre 29, 2003