|
Entre los setenta y los ochenta, las ballenas francas
de Sudáfrica comenzaron a extenderse a la costa occidental y la
ubicación de algunas regiones de concentración también
varió . Estos cambios son similares a los cambios observados en
Península Valdés .
Flexibilidad en la distribución
Nuestros 30 años de observaciones de las ballenas francas de Península
Valdés muestran que las ballenas francas pueden ser flexibles en
la elección de su hábitat.
A gran escala, un macho fue visto en dos áreas de
cría diferentes (Península Valdés y Tristan da Cunha).
Dos hembras fueron avistadas en años distintos con cría en
dos áreas de cría diferentes (Península Valdés
y sur de Brasil). Esta flexibilidad también se observa en el uso
de las distintas regiones dentro del área de cría de Península
Valdés. Si bien las ballenas se concentran en distintas regiones
de la Península, en más de la mitad de los avistajes sucesivos
de estos individuos (53%) se observaron desplazamientos entre estas regiones.
Las hembras abandonaron un área de cría importante
y establecieron otra sin ningún efecto negativo aparente para el
crecimiento continuo de la población. En 1994 y 1997, un grupo de
hembras que utilizaban una de las regiones de concentración abandonaron
la misma y se desplazaron 50 km al oeste.
Todavía no está claro si alguno de los cambios
observados en la distribución puede atribuirse a disturbios. Algunas
ballenas que fueron lastimadas por ataques de gaviotas regresaron en años
posteriores al mismo sitio donde habían sido lastimadas. El lugar
en el que se observó la mayor frecuencia de ataques de gaviotas
ha dejado de ser el área preferida por las ballenas, pero las hembras
con crías continúan visitándola. Entre 1994 y 1997,
el grupo de hembras con crías concentrado en el Golfo Nuevo se alejó
del centro de la industria de avistaje de ballenas para dirigirse hacia
bahías que presentan una elevada frecuencia de ataques de gaviotas,
cerca de Madryn, una región que posee el mayor tráfico de
embarcaciones. El hecho de que las hembras en otros años con cría
no se hayan desplazado hacia esta zona sugiere que la cohesión social
y las preferencias individuales podrían influir en sus desplazamientos
en mayor medida que las perturbaciones señaladas.
No hemos podido determinar aún por qué razón
las ballenas abandonaron la Costa Exterior de la Península. Es posible
que se hayan producido cambios importantes en la topografía del
fondo marino, debido a tormentas que destruyeron la protección contra
las fuertes corrientes marinas que corren paralelas a la costa. A comienzos
de los años setenta, existía un leve promontorio en la línea
costera, que formaba un remolino, y que era ocupado frecuentemente por
ballenas francas. Después de 1975 este promontorio fue erosionado,
y las ballenas se desplazaron más al sur. Pero, en definitiva, aún
desconocemos por qué las ballenas están modificando su distribución
en el área de cría. Es necesario comprender mejor las características
que buscan las ballenas en un área de cría.
Fuente: Instituto de Conservación
de Ballenas
Diciembre 2001
|