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¿A dónde van las ballenas francas cuando
dejan Península Valdés? |
Una de las preguntas más frecuentes que recibimos en el ICB
es: ¿A donde van las ballenas cuando dejan Península Valdés?
Y la verdad es que no lo sabemos. Responder esta pregunta es importante,
no sólo para satisfacer la necesidad humana de conocimiento,
si no además (y más importante) para poder determinar
el rango de migración de esta especie y así diseñar
medidas de protección adecuadas en toda su área de distribución. Seguramente habrás escuchado o leído que las ballenas
francas se van a la Antártida para alimentarse de Zooplankton,
pero esto realmente no lo conocemos con certeza. Esta idea se basa principalmente
en datos tomados de las bitácoras de barcos balleneros que cazaban
ballenas en esta región y en observaciones esporádicas
tomadas en años más recientes en aguas cercanas a las
islas Georgias del Sur y a la Península Antártica. Sin
embargo, es sabido que los barcos balleneros también cazaban
en una franja casi continua entre América del Sur y África
ubicada entre los 30º y 40º de latitud sur1. Además,
recientemente se han registrado ballenas cercanas a la isla Tristan
da Cunha, ubicada aproximadamente en el medio del Oceano Atlántico
Sur2.
En la actualidad una de las técnicas que se utiliza para investigar áreas
de alimentación de especies cuyos destinos migratorios se desconocen,
es el estudio de isótopos estables. Esta técnica se basa
en que ciertos elementos químicos (los isótopos estables)
presentes en los tejidos de un animal reflejan el tipo de dieta y la
ubicación geográfica del área de alimentación.
Como parte de mi proyecto de investigación para mi tesis doctoral,
el pasado mes de Enero inicié los análisis de isótopos
estables de las muestras de piel de ballena franca tomadas durante la
temporada de campo de 2004 en Península Valdés. En la
actualidad me encuentro analizando e interpretando los datos provenientes
de estos análisis de laboratorio.
Si bien los análisis son preliminares y muchas muestras esperan
ser analizadas, los datos son prometedores. Lo primero es que los isótopos
estables estarían mostrando es que las muestras de distintos
individuos parecen estar divididas en varios grupos, representando diferentes áreas
de alimentación para estos individuos. La ubicación geográfica
de estas áreas es incierta debido a que existen variables relacionadas
a la química de los isótopos estables en la piel de las
ballenas que aún son desconocidas. Sin embargo, estas áreas
podrían estar localizadas más al norte de lo previamente
estimado.
El análisis de un mayor número de muestras, conjuntamente
con muestras provenientes de animales varados, permitirá en el
futuro resolver esta incógnita para determinar la ubicación
de las áreas de alimentación de las ballenas francas de
Valdés.
Este estudio que utiliza minúsculas muestras de piel obtenidas
de ballenas vivas demuestra una vez más que no es necesario cazar
ballenas para poder investigarlas y aprender sobre su comportamiento.
Por
Luciano Valenzuela – Investigador del Programa Ballena Franca
Austral. Referencias:
1- Townsend, C.H. 1935. The distribution
of certain whales as shown by logbook records of American whaleships.
Zoologica, New York 19:1-50.
2- Best, P.B., R. Payne, V. Rowntree, J.T.
Palazzo and M.D.C. Both. 1993. Long-Range Movements of South Atlantic
right whales Eubalaena
australis. Marine Mammals Science 9:227-234.
Fuente: Lista
Franca Nº 103 -
El boletín del Instituto de Conservación de Ballenas
Mayo 2005
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