El Aguila Calva

Símbolo estadounidense que hoy no corre peligro de extinguirse

El águila calva es un miembro del grupo de águilas marinas. Es la segunda ave de presa en tamaño de Norteamérica, después del Condor de California.

Este precioso ejemplar habita desde el límite de Alaska hasta el Sur de Estados Unidos y Norte de México. Se la puede encontrar en zonas costeras, orillas de ríos y lagos.

La águilas se posan en los árboles más altos, desde donde pueden tener una visión más amplia del río y percibir la existencia de peligro o comida.

En la primavera y el verano cuando las crías todavía están en los nidos, las águilas protegen celosamente su territorio y lo defienden de cualquier otro rapaz que se acerque demasiado.

Cuando Norteamérica adoptó al águila Calva como un símbolo nacional y la puso en el centro del escudo de Estados Unidos en 1782, había alrededor de medio millón de estas rapaces en América del Norte.

Para 1963, había menos de 500 parejas de cría en el conjunto de la mayoría de los estados. Las causas fueron, entre otras la caza, la reducción de su alimento y el uso generalizado de DDT, un pesticida que se encontraba a lo largo de las costas y zonas húmedas para controlar los insectos, y que afectó a las águilas contaminando su hábitat y alimento.

El número de águilas calvas bajó a tal punto que sólo en Alaska se podía encontrar una población saludable.

En la década de 1970 comienzan los esfuerzos de preservación. En 1972 la EPA (Environmental Protection Agency)comienza a frenar el uso del DDT en Estados Unidos. Este fué el primer paso en la recuperación del Águila Calva. Luego en 1973 pasa a formar parte de la lista de Especies en peligro de extinción, y por lo tanto a ser protegida por la misma ley.

El 4 de Julio del año 2000 cuando se celebraba el día de la independencia en Estados Unidos, Bill Clinton declaró: " Es difícil imaginar un modo mejor de celebrar el nacimiento de una nación que celebrando el renacer de nuestro símbolo nacional".

La ley de Especies en Peligro de Extinción clasificó al águila en la categoría de animal "en peligro" en gran parte de los estados. En 1995 mejoró la situación y pasó a la categoría de especie "amenazada".

En las dos últimas décadas el águila calva se ha ido recuperando.

Finalmente podemos decir que si bien el águila calva encuentra hoy menos comprometida su supervivencia, son muchas las especies que están realmente luchando por sobrevivir y muy pocas las que han logrado ser retiradas completamente de la Ley de Especies en Peligro.

Depende mucho más de nosotros que de ellas. Es para pensar.

Fuente: Ing. M. Fernanda Pérez Elizalde
Junio 2001