| La
ecología va por barrios
-Las cinco ‘ciudades sostenibles’ españolas del
programa europeo Concerto muestran sus proyectos de energía verde
y edificios eco-eficientes.
-Tudela, San Sebastián, Zaragoza, Viladecans y Cerdanyola del
Vallès crean una red para intercambiar tecnología y experiencias.
Con cinco ciudades (Tudela, San Sebastián, Zaragoza, Viladecans
y Cerdanyola del Vallès) en un escaparate europeo de 29 ‘comunidades
sostenibles’, España es el país con mayor presencia
en el Programa Concerto, que abarca nueve iniciativas con un denominador
común: la integración de eco-edificios y energías
renovables en pos del ahorro y la eficiencia energéticos. Durante
cuatro días, la localidad navarra ha acogido a sus cuatro compañeras
de viaje ecológico para mostrar la marcha de sus respectivos
proyectos, escuchar las reflexiones de una veintena de especialistas
y, de paso, acordar la creación de una red para intercambiar
tecnología y experiencias.
Desde la Dirección General de Transportes y Energía de
la Comisión Europea, Gonzalo Molina subrayó que en las
ciudades (donde vive el 80% de europeos) “está el problema,
pero también la solución”. De ahí las rigurosas
exigencias a los eco-edificios de Concerto: los nuevos deberán
consumir un 30% menos de energía que los “no ecológicos” recién
construidos, y los rehabilitados no podrán superar el nivel de
estos últimos.
Además, las nuevas instalaciones tendrán altas cuotas
de energías verdes, que irán más allá de
la simple sustitución de combustibles contaminantes para contribuir
a la eficiencia energética de todo el sistema, en el que producción
y consumo se integrarán en una red con mecanismos de control.
Eco-City
Dentro del proyecto Eco-City de Concerto, Tudela
comparte la iniciativa ‘Desarrollos
conjuntos en Escandinavia y España’ con la ciudad noruega
de Trondheim y un dúo sueco-danés (Helsingborg y Helsingor)
que no parece separado por un estrecho. En el caso de la Eco-City Tudela,
que el arquitecto Luis Miquel Suárez-Inclán prefiere definir
como “eco-barrio por su tamaño”, las metas apuntadas
por su responsable Luis Eduardo Gil son muy ambiciosas: cero emisiones
de CO2 (8.000 toneladas tóxicas menos al año, como 3.500
coches sin humo), balance neto positivo de energías verdes y
100% de suministro renovable. Habrá 700 viviendas de alta eficiencia
energética (75% de ahorro), y suficiente energía eólica
y fotovoltaica para cubrir la demanda.
“¿
Locos? Un poco, pero creo que llegaremos”, remacha Gil, que maneja
un calendario en el que “todo deberá estar terminado en
octubre de 2010”. Los planes incluyen el uso de agua reciclada,
que alcanzará también para regar un campo de golf -municipal
y público- situado junto al eco-barrio.
En cuanto al transporte la arquitecta urbanista Teresa Arenillas habla
de “reducir la movilidad obligada y expulsar al automóvil” para
conseguir “una ciudad del peatón, la bici y la vegetación” donde
las bicicletas serán públicas y se podrán coger
y dejar en distintos lugares. Situado a 2,5 kilómetros del núcleo
urbano, junto a polígonos de actividad económica y desarrollo,
se promoverá la movilidad externa en transporte público
con combustible renovable.
Zaragoza y San Sebastián
Zaragoza, que ha aprendido de su experiencia previa
en Residencial Parque Goya, apunta muy lejos en el proyecto Renaissance:
construirá 10.000
viviendas (el 96% sociales) en la Eco-Ciudad de Valdespartera y rehabilitará un
zona degradada del barrio de Picarral. En el primer caso, la construcción
ya está en marcha, y las primeras 616 viviendas se entregarán
a finales de 2007, con ahorros del 54% en calefacción y agua
caliente y del 38% en electricidad. En el segundo, como explicó el
director de la Agenda 21 zaragozana, Javier Celma, la colaboración
de vecinos y asociaciones ha permitido que dos bloques enteros participen
y busquen su propia financiación; los ahorros energéticos
serán algo más bajos que en los pisos nuevos (44% y 22%),
pero también significativos. La iniciativa se completa con la
monitorización en tiempo real de 200 viviendas para garantizar
la máxima eficiencia de consumo.
También San Sebastián ha puesto el máximo empeño
en su proyecto Tetraener de Concerto, hasta el punto de elevar a 4.030
(2.500 sociales) las 2.370 viviendas iniciales del complejo Antondegi.
Todas tendrán certificación energética tipo A (40%
de ahorro), se alimentarán de una planta centralizada de poligeneración
(gas natural y biomasa de desechos forestales) y dispondrán de
un sistema de control continuo con tres contadores que informará al
usuario de sus consumos de luz, calefacción y agua caliente y
le transmitirá consejos para evitar picos que hagan peligrar
el suministro.
É
ste llegará de una empresa de servicios de la que serán
propietarios parciales los dueños de las casas constituidos en
cooperativa. La iniciativa, cuya primera fase arrancará en diez
meses, incluye un área industrial. Pero ya ha cumplido el objetivo
Concerto de servir de modelo: Bilbao ha emprendido un proyecto similar
que, por su menor tamaño (1.100 viviendas en el barrio de Bolueta),
podría completarse antes.
Viladecans y Cerdanyola
La doble presencia catalana en Concerto tiene rasgos
diferenciados. Enric Serra, jefe de Planificación de Viladecans, señala
tres claves en el proyecto Crrescendo de esa localidad próxima
a Barcelona: ahorro y energías verdes en un barrio nuevo de 2.500
viviendas (1.000 certificadas como solares y 900 con etiqueta “eco”),
equipamiento ambiental de edificios municipales y rehabilitación
integral de construcciones existentes. La iniciativa, que incluye un
Centro de Recursos Tecnológicos, ya está en marcha y proseguirá hasta
2010.
También esa fecha marca el límite del proyecto Polycity
de Cerdanyola del Vallès, que combinará “edificios
ecoeficientes demostrativos” de viviendas y oficinas con el “desarrollo
científico-tecnológico” de un acelerador de partículas,
el sincrotrón Alba, que ya ha empezado a construirse. Xavier
Martí, jefe del Área de Estudios de la Generalitat, explicó que
la iniciativa contempla viviendas de alquiler para jóvenes (el “reto
será conseguir mejoras arquitectónicas con bajo coste”)
y oficinas con “vidrios bajo-emisores” que evitan la entrada
de calor en invierno y de frío en invierno. Sol, gas natural
y biogás serán las principales fuentes energéticas.
Fuente: Colpisa - Spain
Noviembre 14, 2006
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