1.
INTRODUCCION
La energía es usada por el hombre para satisfacer algunas de sus
necesidades básicas en forma de calor y electricidad. La disponibilidad
de los recursos energéticos es uno de los factores más importantes
en el desarrollo del hombre. A su vez, este desarrollo demanda la utilización
de ciertos tipos de energía y, por tanto, la disponibilidad de ese
recurso.
El calor es necesario para un sinnúmero de aplicaciones, como la
climatización del espacio, la cocción de alimentos, o la producción
o transformación de algunos compuestos químicos. La electricidad,
por otro lado, se utiliza para una enorme variedad de procesos, entre los
que podemos citar la generación de luz artificial, el movimiento,
etc.
Calor y electricidad, son dos necesidades básicas en cualquier grupo
humano, del nivel social, económico o tecnológico que se quiera.
Para producirlos, el hombre ha utilizado, a lo largo de su historia, una
gran variedad de recursos energéticos.
El consumo masivo de hidrocarburos está produciendo ya alteraciones
de la atmósfera a nivel mundial. Los niveles de dióxido de
carbono que se detectan actualmente son significativamente mayores que los
que existían en 1950. Esto produce el conocido efecto invernadero,
que está produciendo ya un incremento en las temperaturas promedio
mundiales. Los combustibles fósiles también son causantes
de la llamada lluvia ácida, que en los bosques cercanos a las áreas
altamente industrializadas está causando grandes daños al
suelo, y por tanto a la flora y la fauna. En las grandes ciudades, la combinación
de las emisiones de gases de combustión, con algunos otros fenómenos
naturales, como las inversiones térmicas, la humedad y la radiación
solar produce algunos efectos indeseables para la salud humana, como el
smog, las altas concentraciones de ozono y, en general, la concentración
de componentes indeseables en la atmósfera.
Tanto por razones económicas (próxima escasez de hidrocarburos),
de infraestructura (falta de suministros de redes nacionales) como ecológicas
(alteración de la atmósfera y el suelo), es imperativo el
desarrollo de nuevas alternativas energéticas, que sean menos agresivas
contra el ambiente y se encuentren más al alcance de la comunidad.
El actual esquema de consumo energético, tanto en Argentina como
a nivel global, no es sustentable, es decir, no puede mantenerse indefinidamente
sin amenazar su propia existencia. Algunos modelos que consideran los efectos
que está teniendo actualmente el uso y abuso de los combustibles
fósiles, considerando las posibles tendencias futuras, amenazan con
producir una catástrofe en contra de la humanidad, antes de que termine
el siglo XXI.
Existen muchas alternativas energéticas. Algunas de ellas no han
sido desarrolladas por limitaciones técnicas y económicas,
otras se han utilizado sólo parcialmente, pero la solar y la eólica,
hoy en día, son muy competitivas y a veces superiores a la energía
convencional
2.
FUENTES DE ENERGÍA RENOVABLE.
Durante los últimos veinticinco años, debido al incremento
del costo de los combustibles fósiles y los problemas medioambientales
derivados de su explotación, estamos asistiendo a un renacer de las
energías renovables.
Entendemos por energía renovable la que, administrada en forma adecuada,
puede explotarse ilimitadamente, es decir, su cantidad disponible (en la
Tierra) no disminuye a medida que se aprovecha. Para tener un esquema de
desarrollo sustentable es indispensable que la mayoría de los recursos,
y particularmente la energía, sean del tipo renovable.
La principal fuente de energía renovable es el Sol. El Sol envía
a la Tierra únicamente energía radiante, es decir, luz visible,
radiación infrarroja y algo de ultravioleta. Sin embargo, en la atmósfera
se convierte en una variedad de efectos, algunos de los cuales tienen importancia
como recurso energético, tal es el caso de la energía eólica,
la energía de la biomasa, la diferencia de temperaturas oceánicas
y la energía de las olas. Este tipo de energías son inagotables,
limpias y se pueden utilizar de forma autogestionada (ya que se pueden aprovechar
en el mismo lugar en que se producen).
Sus aplicaciones son enormes, ya que las tres cuartas partes de la humanidad
carecen de energía eléctrica con la que pueden obtener agua
potable, iluminación, herramientas eléctricas, conservación
de los alimentos o acceso a la cultura (medios audiovisuales). Actualmente
estos sistemas constituyen la mejor ayuda directa para poblaciones del tercer
mundo (ONG).
Algunos usos pueden ser:
Ø Electrificación en viviendas
Ø Electrificación de pueblos aislados
Ø Alumbrado público
Ø Sistemas captación y bombeo de agua
Ø Tratamiento de aguas
Ø Agua caliente sanitaria
Ø Potabilización
Ø Desalinización
Ø Depuradoras de aguas residuales
En síntesis, el empleo de sistemas solares, eólicos o mixtos
permiten lograr un enorme avance en lo que respecta al confort, la higiene,
y disminuyendo el impacto sobre el medio ambiente, redundando en un notable
mejoramiento de la calidad de vida del hombre.
2.1.
ENERGIA SOLAR
La energía solar, como recurso energético terrestre, está
constituida simplemente por la porción de la luz que emite el Sol
y que es interceptada por la Tierra. Argentina es un país con alta
incidencia de energía solar en la gran parte de su territorio; la
zona noroeste es de las más soleadas del mundo.
Ø Fotovoltaica. Se llama "fotovoltaica" la energía
solar aprovechada por medio de celdas fotoeléctricas, capaces de
convertir la luz en un potencial eléctrico, sin pasar por un efecto
térmico.
Ø Térmica. Se denomina "térmica" la energía
solar cuyo aprovechamiento se logra por medio del calentamiento de algún
medio. La climatización de viviendas, calefacción, refrigeración,
secado, etc., son aplicaciones térmicas. La mayoría de este
curso se centra en este tipo de aprovechamiento de la energía solar.
En el caso de Greenpeace,
primera instalación fotovoltaica conectada a la red en Argentina,
realizamos el conexionado de módulos, la colocación del
inversor y la vinculación con la instalación existente en
el edificio.
2.1.1.
ENERGIA SOLAR FOTOVOLTAICA
Las posibilidades de uso de la energía eléctrica solar son
practicamente ilimitadas, desde la electrificación de alambrados,
hasta el funcionamiento mecanismos de una nave espacial.
En un uso ligado directamente a la arquitectura, los generadores solares
de energía pueden ser una verdadera opción en situaciones
donde la posibilidad de conectarnos con la red de energía eléctrica
convencional se hace dificultoso o imposible. Para algunas de sus aplicaciones,
en instalaciones remotas, o de difícil acceso, las ventajas con respecto
a los generadores diesel son muy amplias.
Por estar compuesto por elementos modulares, son sistemas de fácil
traslado y sencilla instalación. La placa solar no requiere ningún
mantenimiento a lo largo de su vida útil, que es aproximadamente
de 30 años y sus componentes, carentes de movimiento, no son contaminantes
del medio ambiente.
Es posible la construcción de sistemas fotovoltaicos para gestionar
plantas depuradoras de aguas residuales. La instalación de depuradoras
de aguas residuales en los núcleos poblacionales es una necesidad
apremiante, y obligatoria para asentamientos humanos de cierta escala.
En una gran parte de los casos, la instalación de un sistema solar
fotovoltaico resuelve el problema del abastecimiento de energía de
la planta a un coste mucho más bajo del que representaría
el enganche a la red convencional.
Montaje
propio
2.1.2.
ENERGIA SOLAR TERMICA
Una de las aplicaciones de la energía solar que ha tenido mayor
uso y divulgación, por su simplicidad de instalación y economía,
es la calefacción de agua para consumo doméstico.
En zonas con buena insolación, los calentadores solares pueden
ahorrar una fracción considerable del combustible (gas, leña
o electricidad) para uso doméstico. Según las condiciones
de la Provincia de Buenos Aires, es posible que más de la mitad
del consumo de energía doméstica se deba al calentamiento
de agua para baños y cocinas. El resto de la energía se
usa para cocinar y calefaccionar.
La utilización de sistemas para el calentamiento de agua favorece
la higiene y la salubridad del edificio.
Montaje
propio
2.2.
ENERGIA EOLICA
La energía eólica es la energía que se extrae del
viento. Las aplicaciones más comunes son: generación eléctrica
y bombeo de agua. Es derivada de la energía solar, porque una parte
de los movimientos del aire atmosférico se debe al calentamiento
causado por el Sol (también existe un efecto de la rotación
de la Tierra y otro de la atracción gravitacional de la Luna y
el Sol).
Comparativamente, este recurso ofrece ventajas por sobre la energía
solar en los casos de generación para inyección de electricidad
en la red interconectada nacional. En nuestro país hay regiones
en donde la energía eólica es muy abundante, principalmente
todo el litoral marítimo y la Patagonia.
2.3.
SISTEMAS MIXTOS
Los sistemas mixtos permiten aprovechar tanto el viento como el sol para
reducir el banco de baterías. Tienen la ventaja de complementarse
entre sí. Por ejemplo, la energía solar fotovoltaica suministra
electricidad los días despejados (por lo general con poco viento,
debido al dominio del anticiclón), mientras que en los días
fríos y ventosos, frecuentemente nublados, son los aerogeneradores
los que pueden producir mayor energía eléctrica. Esto depende
fundamentalmente de las zonas de las demandas. Si bien los sistemas mixtos
tienen muy buenos rendimientos, es común reconocer lugares dónde
la energía solar sea más eficiente que la eólica durante
la mayor parte del año y viceversa.
También, existe la posibilidad de armar sistemas mixtos eólico-fotovoltaicos
con grupo electrógeno de apoyo. Estos equipos son especialmente adecuados
para instalaciones con consumos puntuales de energía muy elevados.
El sistema funciona de fo
rma que, cuando las baterías están bajas de carga o hay una
demanda de consumo muy elevada, se pone en marcha el grupo y, a través
de un inversor-cargador, suministra energía a la instalación
y simultáneamente carga las baterías hasta que éstas
adquieren un nivel óptimo.
Montaje
propio
3.
CONCLUSIONES
Durante los últimos veinticinco años, el interés por
el desarrollo y aplicación de energías regenerativas ha crecido
conjuntamente con la búsqueda de mejorar costos y rendimientos. La
variedad de posibilidades y recursos para generar calor y electricidad que
existe actualmente permite combinar distintas fuentes, mejorar la autonomía
de la instalación y la relación entre la inversión
y la energía disponible.
Comunmente, la utilización de energía solar y eólica
se utiliza en aplicaciones mínimas o en proyectos de ingeniería
experimentales y de envergadura. Por lo tanto, queda un importante número
de potenciales usuarios que no encuentra un sistema capaz de suministrarle
la energía requerida.
Hoy, el uso de la energía alternativa es confiable. Un proyecto adecuado
y un montaje preciso conforman un sistema seguro y eficiente. El avance
de la tecnología, la reducción de costos de fabricación
y el conocimiento teórico-práctico, nos permite encontrar
en este campo buenas opciones para satisfacer necesidades del hábitat,
reduciendo el impacto ambiental negativo.
Montaje propio
Arq Fabián
Garreta
Diciembre
2001
El
Arq. Fabián Garreta es uno de los interesados en mejorar la calidad
de nuestro medio ambiente.
Es investigador del CIHE, SICYT, FADU, UBA, Centro de Investigación
Hábitat y Energía, Secretaría de Investigación
en Ciencia y Técnica, Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo
de lo Universidad de Buenos Aires.
Es docente en las materias "Arquitectura Solar" y "Arquitectura
Bioambiental" en la misma facultad, y docente de instalaciones ll en
la UNLP Universidad Nacional de La Plata.
Participó y expuso trabajos de investigación en numerosos
congresos, seminarios y jornadas relacionados con el aprovechamiento de
recursos renovables.
Desde el año 1997 realiza proyectos y montaje de sistemas de solares
térmicos y fotovoltaicos, eólicos e híbridos, y brinda
asesoramiento técnico en esas áreas a profesionales del mercado
rural y a estudios de arquitectura. Eco2site agradece su colaboración.