Fuente: Instituto de Conservación de Ballenas. | Agosto 03, 2010 Recomendar esta nota Recomendar

Una nueva colisión entre una ballena franca austral y una embarcación en Puerto Madryn

El día 3 de agosto se registró una colisión entre una ballena franca austral y el buque "Langeless", de unos 160 metros de eslora, que se encontraba realizando maniobras de ingreso al muelle Storni de Puerto Madryn. Aun no se cuenta con información precisa acerca de que tipo de lesiones recibió el animal. El último registro conocido de un impacto que costó la vida a la ballena fue en el 2008 con un buque de la Armada Argentina.

Si bien existen normativas, como así también recomendaciones establecidas por la Dirección de Fauna y Flora Silvestre realizadas en conjunto con el Ministerio de Medio Ambiente y Control del Desarrollo Sustentable del Chubut, este nuevo incidente refleja la imperiosa necesidad de evaluar su efectividad y considerar la implementación de métodos que vigilancia y monitoreo que permitan prevenir nuevas colisiones.

En este sentido, es fundamental el intercambio de experiencias con países que presentan este misma problemática. La Comisión Ballenera Internacional, a través de su Comité de Conservación actualmente esta canalizando los más recientes avances logrados en este tema por los países miembros. (Ver reporte).

Es importante destacar que según la investigación realizada por la Prefectura Naval Argentina de Puerto Madryn, la embarcación se movía a medio nudo de velocidad y que respetaba el corredor que se implementó para la navegación en la Bahía Nueva, a raíz de la presencia de ballenas en la temporada. Tal vez entonces sean necesarias medidas más restrictivas para minimizar aun más el riesgo de este tipo de accidentes cuando se producen los picos en la concentración de ballenas y generar mecanismos de vigilancia sobre todo cuando se producen ingresos y maniobras de grandes embarcaciones en la Bahía Nueva. Solo a través de medidas efectivas será posible evitar que en esta área de cría suceda lo mismo que con las ballenas francas del Atlántico norte, donde las colisiones con barcos son la principal causa de muerte de origen humano. Durante el periodo 1970 al 2007, 24 de las 76 ballenas francas que se registraron muertas en el Atlántico norte, fueron consecuencia de colisiones con embarcaciones.

Las ballenas francas habitan durante parte del año en las aguas costeras cercanas a zonas de densa población humana y de actividad comercial intensa, esto se refleja en el tráfico de navíos de todos los calados en las áreas de cría y de alimentación. Las ballenas francas permanecen en la superficie por largos períodos, alimentándose, descansando con sus crías, o nadando lentamente. Por ello, los grandes buques -que no pueden maniobrar con rapidez- ocasionalmente colisionan con ellas, causando heridas muchas veces mortales.

 

 

En Península Valdés hemos fotografiado ballenas francas australes con heridas de hélices en sus lomos. Un ejemplo es "Torrecitas", una ballena hembra que tiene una cicatriz de unos dos metros de largo en su espalda, producida por la hélice de una embarcación, que pudo llevarla a la muerte. Cuando Torrecitas fue fotografiada en 2001 en el Golfo San José, tendría entre 8 y 9 metros de largo, por lo que sería un animal de sólo un año de edad. Así como se mostró curiosa aquel día –comportamiento típico de muchas ballenas juveniles frente a un objeto extraño-, también pudo hacerlo aproximándose a la embarcación que le causó la herida.

Nuestro catálogo de identificación es indispensable para monitorear la la población de ballenas francas de Peninsula Valdes a lo largo del tiempo. De él surge que hay al menos 26 ballenas con heridas provocadas por colisiones con barcos (cicatrices de hélices y cortes en la cola y aletas) y al menos 7 las sufrieron siendo crías o juveniles. Lamentablemente, al incrementar la población y el tráfico marítimo, también aumentaron las colisiones.

La población de ballena franca austral del Atlántico Sudoccidental tiene un ritmo de crecimiento poblacional del 6,9 % anual y esto implica que de sostenerse esta tasa paulatinamente habrá mayor concentración de ballenas en áreas, que desafortunadamente coincide con áreas de donde el tráfico marino y la actividad pesquera también se encuentran en crecimiento. Por este motivo, son fundamentales las normativas y los mecanismos de monitoreo que efectivicen el cumplimiento de las mismas para minimizar el riesgo de impactos entre ballenas y embarcaciones.

La Organización Marítima Internacional ha elaborado un documento guía para reducir al mínimo el riesgo de colisiones de embarcaciones con cetáceos para que sea considerado como orientativo a los gobiernos miembros para la adopción de medidas preventivas . Ver documento

La Comision Ballenera también esta dedicando esfuerzos a esta grave amenaza para las ballenas a través de un grupo de trabajo sobre este tema dentro del Comité de Conservación. Ver folleto

En Argentina, la Prefectura Naval Argentina, a través de la Jefatura de Puerto Madryn, dictó la Disposición Nº 1169/08, por la cual se creo un corredor de navegación georreferenciado en el Golfo Nuevo, frente a las costas de esa ciudad portuaria, con vistas a la protección de la ballena Franca Austral y recientemente a través de las Disposiciones Nº 80 y 89/10 estableció que "la totalidad de las embarcaciones menores, tanto náutico deportivas como comerciales que naveguen en aguas del Golfo Nuevo, deben tener presentes las siguientes recomendaciones:

a) mantener una distancia prudencial de los ejemplares de Ballena Franca Austral (no menor a cien metros;

b) disminuir la velocidad por debajo de los 10 nudos y adoptar recaudos de vigilancia, a fin de evitar colisiones y/o aproximaciones a ejemplares de cetáceos durante la temporada de mayor presencia de cetáceos en el Golfo Nuevo;

c) informar de inmediato a la Estación Costera "L4S Puerto Madryn Prefectura Naval Radio", o esta Prefectura a su arribo a Puerto, en caso de producirse colisiones con cetáceos; u observarse y/o constatarse tal situación. Mismo temperamento se adoptará cuando se constate la presencia de especimenes con lesiones".

También a través de la Disposición 80/10 de la Prefectura Naval, se estableció dentro del Golfo Nuevo un corredor para la navegación

De las autoridades de aplicación depende que se continúe trabajando para implementar las medidas necesarias para lograr reducir al mínimo posible el riesgo de nuevas colisiones con embarcaciones. De este modo se evitara que a la ballena franca austral no le suceda lo mismo que a la del norte.

 

Para ver el video

Colisión de un buque con una ballena franca en Puerto Madryn

Fotos y video: Daniel Pérez Martínez. La fotografía muestra el momento de la colisión. La cola a estribor del buque y la cabeza sumergida a babor del bulbo de proa. La colisión ocurrió en el sector ventral central. Se puede observar una aleta pectoral contra el bulbo.