Fuente: El país | Octubre 12, 2010 Recomendar esta nota Recomendar

Botnia: informe negativo argentino sin rigor científico, afirma Uruguay

Polémica. Experto dice que es un "refrito" de lo presentado en La Haya

EDUARDO DELGADO

La planta de UPM volvió a generar polémica entre los gobiernos de Argentina y Uruguay. Un informe de la Secretaría de Medio Ambiente argentina afirma que la planta provoca contaminación atmosférica. Para Uruguay, el tema fue laudado en La Haya.

En un encuentro organizado por el Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), el secretario de medio ambiente argentino, Homero Bibiloni, presentó un informe que sostiene que hay "contaminación atmosférica" en la zona de UPM (ex Botnia), "la que era indetectable en el período pre-operacional" de la planta en noviembre de 2007.

Consultado sobre el informe de Bibiloni, el director de la Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinara), Jorge Rucks, dijo a El País que "el comentario lo da el fallo de la Corte de La Haya, que fue contundente ante la presentación que hizo cada país".

"Eso está laudado", declaró Rucks y señaló que la información expuesta por su contraparte argentina es la misma que el gobierno de los Kirchner presentó en La Haya.

Recordó que el tema del aire no está en el marco de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), "por lo tanto no correspondía que La Haya se hubiera expedido y así lo dijo explícitamente ante el reclamo argentino". Esto sólo correspondería si hay incidencia de la contaminación área sobre el río, lo que no ha ocurrido, dijo.

Agregó que monitorear si hay contaminación atmosférica tampoco es parte de la tarea del comité científico acordado por los presidentes Cristina Fernández de Kirchner y José Mujica para el control medioambiental del río Uruguay, que actúa en el marco de CARU.

Rucks resaltó que para el gobierno uruguayo lo relevante serán los resultados de los estudios de este comité científico, ya que esa "es la instancia en que se está trabajando".

refrito. En tanto, el catedrático de la Facultad de Química de la Universidad de la República, Óscar Ventura, dijo a El País que el informe de Bibiloni no aporta nueva información y es "prácticamente el mismo" que la representación argentina presentó en La Haya.

"Es un refrito de lo presentado en La Haya, no hay novedad ni datos nuevos", indicó. Acotó que Argentina toma el tema del aire porque no es parte del tratado del Río Uruguay.

"Son estudios sin trascendencia científica. En ciertas circunstancias de vez en cuando hay olor en el puente (San Martín) que antes no había, pero de ahí a decir que antes no estaba contaminado y ahora sí, es una mentira", dijo Ventura. Y recordó que en la rambla de Gualeguaychú hay días con olores muy fuertes y que pueden provenir de su sistema cloacal.

"Es muy voluntarista" el informe y "no tiene en cuenta los estándares internacionales. No tiene trascendencia ni es cierto. Desde el punto de vista científico no han podido mostrar que exista contaminación" en UPM, afirmó Ventura.

Entre los "daños más significativos detectados después de la puesta en marcha de Botnia" mencionados por Bibiloni, se encuentran "numerosos eventos de contaminación atmosférica con materia en suspensión, en especial el sulfuro de hidrógeno, que era indetectable en el período pre-operacional, entró 10-40 kilómetros en territorio argentino, produciendo eventos recurrentes malolientes". Agrega que hay "alteraciones registradas sin precedentes de la biota" (plantas, animales y otros organismos) aguas abajo de Botnia.

Resultados de las muestras en 2011

El próximo año se conocerán los resultados de las primeras muestras que se tomen en UPM y la desembocadura del río Gualeguaychú monitoreadas por el comité científico que funciona en el marco de la Comisión Administradora del Río Uruguay, dijeron fuentes de ese organismo a El País.

La pasada semana, los miembros de dicho comité hicieron una inspección ocular en UPM, y la próxima semana harán lo mismo en la desembocadura del Gualeguaychú. El 2 de noviembre, el comité entregaría su proyecto de monitoreo a los delegados de CARU, quienes deben aceptarlo para que comience la toma de muestras.

Los asambleístas, en tanto, destacan el contenido del informe argentino y reclaman el cierre de UPM.