|
EEUU, 29 Ag. ( WBCSD ).- El comercio de carbono tiene como finalidad reducir los gases de efecto invernadero causantes del calentamiento del planeta gracias al establecimiento de un límite en las emisiones --si una compañía contamina puede entonces determinar si es más barato invertir en la reducción de emisiones o comprar simplemente los permisos de otro participantes de este comercio--.
“Aunque los mercados florecientes de emisiones estén atrayendo mucha atención de los inversores y los bancos, éstos están tropezando con más de un problema para crear fondos concretos de este tipo que sean comercializables, productos crédito ligados al carbón para venderlo, y son pocos los inversores que han intensificado realmente su compra en este sentido hasta ahora”, explicó Petronella.
Sin embargo, y según sus datos, desde el pasado año, bancos y entidades de inversión tan importantes como Merrill Lynch, Societe Generale, UBS o Barclays cuenta todos con índices puestos en marcha ligados a los esquemas europeos de emisiones y al Protocolo de Kioto.
Los últimos datos de los analistas expertos en mercados de carbono –y publicados el pasado mes de julio— indicaban que el mercado global del carbón estaba valorado en 38.000 millones euros sólo en la primera mitad de año, doblando así --en esta fecha y en solo medio año-- los 40.000 millones de euros en que se valoró el pasado año.
Estos dos nuevos índices son los primeros de una serie que se lanzará por Dow Jones y CCX. Los índices Dow Jones son subsidiarios de News Corp, mientras que CCX es propiedad y está operado por Climate Exchange, con sede en Reino Unido.
|