La ONU deberá resolver sobre la creación del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur
El ambientalista Eduardo Eeixoto y Enrique Litman, operador de avistajes en el Brasil, dialogaron con “el Diario de Madryn”

En el marco del Segundo Encuentro Internacional de Operadores de Avistajes de Ballenas, el ambientalista y presidente del Instituto de la Ballena Franca, Eduardo Peixoto, y el operador de avistajes Enrique Litman, ambos de reconocida trayectoria en el manejo de cetáceos en las costas del Brasil, plantearon la posibilidad de llevar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no sólo la lucha contra la cacería de ejemplares, sino también la necesidad de conformar el llamado “Santuario de Ballenas del Atlántico Sur”.

Ambos profesionales, cada uno en su área de trabajo, desarrollan su labor con los cetáceos en el vecino país, donde la cacería fue legal hasta 1973.

En diálogo con “El Diario de Madryn”, Eduardo Peixoto, presidente del Instituto de la Ballena Franca, resaltó las condiciones naturales de la región para el desarrollo de la actividad de avistajes de ballenas: “Península Valdés es uno de los lugares más importantes en cuanto a la riqueza de la biodiversidad”, y destacó además la importancia de la realización del Encuentro Internacional de Avistadores de Ballenas. “La integración de los países de la costa del Atlántico Sur es fundamental para la concreción en un futuro inmediato del Santuario de Ballenas del Atlántico Sur, que estará integrado por Brasil, Uruguay, Chile y Argentina, y que irá desde la Antártida hasta la zona de Florianópolis, en las costas brasileñas”.

Otro de los puntos puestos en relieve por el ambientalista brasilero es la inminente conformación de la Asociación Internacional de Avistadores de Ballenas, organismo que según lo manifestado por Peixoto permitirá “discutir las posiciones para desarrollar la actividad de una manera sustentable y equilibrada”.

Al ser consultado si la conformación de estos organismos permitirá contrarrestar el avance del Japón -que mantiene una postura tendiente a lograr la reapertura de la caza comercial de los cetáceos, señaló: “Los japoneses tienen una forma muy increíble de establecer propuestas. No entendemos de qué manera se pueden hacer propuestas pesqueras sobre las que el comité científico de la Ballena Franca tiene una posición contraria”.

La propuesta será presentada en la ONU.

Peixoto llamó a presentar una propuesta de conservación a través de la Organización de Naciones Unidas (ONU) mediante la creación de un Santuario de Ballenas del Atlántico Sur: “En mi opinión, la ONU es muy importante para trabajar la propuesta, discutirlo en un foro de conservación de los animales, para que la presión sobre la comisión sea importante y de interés mundial”.

Quien también se refirió a este tema fue el operador de avistajes Enrique Litman:
“ Dentro de la comisión ballenera hay países cazadores como Japón, que manipula las influencias con dinero, compra votos de países miembros, entonces, de alguna manera habría que buscar en las Naciones Unidas con otros recursos”.

“Por las cifras, hoy hay más de 10 millones de turistas en el mundo que van a ver ballenas. Lo que generan en el mundo como turismo y trabajo es mucho más importante de lo que podría generar la caza... esto demuestra que hay que buscar nuevos caminos, porque cada año nos está costando más la posición de mantenerse en contra de la caza comercial”.

Sobre la explotación petrolera

Al ser consultado sobre la incidencia del promocionado inicio de la explotación petrolera “off shore” en la Plataforma Continental, el investigador brasileño Eduardo Peixoto opinó: “Tenemos que tener cuidado cuando hablamos de la actividad energética, ya que en la actualidad el crecimiento de los países depende del crecimiento energético, tenemos que analizar el tema de una manera muy precisa, por lo cual se deberán hacer los estudios respectivos del impacto de la actividad y su injerencia o no sobre el recurso”.

La experiencia de Brasil

Al ser consultado sobre cuáles son las características que definen la actividad de avistajes de ballenas que realizan en el Brasil, Peixoto opinó: “Trabajamos con la educación e investigación, prácticamente es una actividad que realizan biólogos y oceanógrafos, quienes hacen un trabajo en conjunto con las empresas de avistajes de ballenas. Buscamos, a través del turismo, ganancias para las comunidades de la región brasileña que antiguamente realizaban la caza comercial”, consideró el investigador y ambientalista brasileño.

En Brasil, el buceo con ballenas está prohibido

Sobre este controvertido tema -ya que existen retractores y promotores del mismo- el operador de avistajes Enrique Litman dio su opinión sobre la mencionada propuesta: “En Brasil existe una legislación muy estricta, bastante rígida, no existe la posibilidad de que los turistas practiquen el buceo con ballenas”.

“Creo que si se hace a conciencia, con gente responsable y a través de estudios destinados a conocer el impacto de la actividad en los animales, el buceo con ballenas puede ser un atractivo más”, opinó al respecto.
El operador brasileño se basa en su propia relación con los cetáceos: “Trabajo embarcado desde 1999. Cuando nosotros comenzamos a trabajar, las ballenas no eran muy proclives a acercarse a nuestros barcos. Estaban ahí, no se iban pero estaban aprehensivas”.

“Brasil cazó hasta el año 1973, y evidentemente hay una memoria de la presión del hombre. Ahora, con el correr de los años, a medida que se siguió haciendo el avistaje y el hombre dejó de ser hostil, el comportamiento de la ballena cambió. Cuando esas ballenas volvieron, al tercer año ya cambió completamente la situación. En la temporada pasada ya las crías venían al barco y las madres no se interponían, cuando los primeros años no dejaban que se acerquen”.

Cronograma de actividades previstas
Miércoles 2 de agosto:
8 horas: Salida a Península Valdés para avistajes.
13 horas: Presentación de propuesta de Asociación Internacional de Operadores. Debate por grupos y plenario para propuesta preliminar (Salón de Actos del Municipio de Puerto Pirámides)

 


Fuente:Diario de Madryn
Agosto 02, 2006