Sostenibilidad e inmuebles

Aunque el título de este artículo pueda sonar a planteamientos ecologistas, más o menos utópicos y muy alejados del mundo real, los conceptos de sostenibilidad y crecimiento sostenible ya se vienen manejando desde hace años como principios genéricos que deberían estar en la base de toda concepción urbanística. Pero la verdad es que en el terreno del urbanismo se había concretado poco en términos prácticos.

Ha sido al penetrar en el sector inmobiliario cuando el concepto de sostenibilidad ha ido cobrando un nuevo impulso, posiblemente porque en su desarrollo práctico ha ido unido de forma inseparable a otros dos: la seguridad y la eficiencia en costes. Con estos planteamientos, el término de construcción sostenible está viviendo un momento de apogeo internacional, constituyendo una alternativa real (y realista) a la construcción inmobiliaria tradicional.

Sin ánimo exhaustivo, los principales rasgos que identifican a los llamados edificios verdes son los siguientes:

1.- Un edificio verde es una estructura concebida para maximizar la eficiencia de los recursos que emplea y minimizar el impacto medioambiental, al mismo tiempo que optimiza la productividad y el bienestar de sus ocupantes.

2.- La construcción sostenible no se caracteriza por un rasgo concreto, ni se limita a un conjunto de normas o requisitos puntuales, sino que es un proceso completo que abarca desde la elección óptima del solar hasta la proyección de la estructura y la elección de materiales ecológicos o el reciclaje de los mismos.

3.- En Estados Unidos, esta nueva forma de construir cuenta con un fuerte soporte técnico y financiero por parte de las Administraciones Públicas. En Europa y España existen programas de financiación como el PAEE (FEDER-IDEA), SAVE 3, THERMIE o el Protocolo de Kyoto que, además de ofrecer facilidades de financiación, certifican este tipo de obras mediante las llamadas etiquetas verdes o ecológicas (LEEDS, ISO 14001, EEE...).

4.- El objetivo es que el ahorro en los costes de mantenimiento y gestión del inmueble justifiquen, sobradamente, el diferencial de la inversión extra a acometer. Los datos estadísticos disponibles muestran que estos objetivos se están alcanzando.

Aunque Estados Unidos ha sido el país pionero en el desarrollo del concepto de sostenibilidad inmobiliaria y de la construcción, en España ya se puede encontrar algún ejemplo, como la sede central de Sanitas o el edificio de WWF, ambos ejemplos paradigmáticos a nivel nacional y europeo.

Fuente: Diario El Mundo
Josep Faus y Aida García. Cátedra del Sector Inmobiliario Mario Losantos del Campo. IESE
5, Julio 2002