Fuente: La Nación | Enero 05, 2002 Recomendar esta nota Recomendar

Opciones para audaces y principiantes

En el río Hua Hum se recorren rápidos dignos de un shock de adrenalina

-El deporte va ganando adeptos de todas las edades

-Lo practican en los ríos Manso, Hua Hum y Aluminé

-Se puede contratar un paquete que incluye una comida y alojamiento

SAN CARLOS DE BARILOCHE.- Surcados por enmarañados ríos cordilleranos, los parques nacionales Lanín y Nahuel Huapi presentan una invitación especial para la práctica del rafting, el descenso de cursos de agua de distinto grado de dificultad a bordo de botes inflables.

La actividad es puro vértigo, pero deja espacio para la contemplación de diversos paisajes. Las excursiones están diagramadas para familias enteras que buscan una salida apasionante y divertida, como para aventureros y deportistas que quieren producir mucha adrenalina.

En función de los requerimientos y las posibilidades de cada visitante está justamente la clasificación de los ríos, que en la región va desde el grado I -el más sencillo- al turbulento IV, con rápidos y cascadas.

Alejandro Rosales, dueño de la agencia Extremo Sur, una de las principales prestadoras de este servicio, se especializa en el rafting en el río Manso, a unos 40 kilómetros al sur de Bariloche.

Gracias a la importante acumulación de nieve del invierno, los ríos tienen un gran torrente. Explicó que las opciones más solicitadas son al Manso Inferior y del Manso a la frontera con Chile.

La primera de ellas, pensada especialmente para toda la familia, puede hacerse en medio día o en una jornada completa. Los organizadores pasan a la mañana por el hotel a buscar al pasajero y lo trasladan hasta el sur del Parque Nacional Nahuel Huapi, en cercanías del lago Steffen. Allí se embarcan y bajan el río por espacio de una hora y media. Luego de un almuerzo vuelven al agua por otros noventa minutos, hasta que llegan a un campo donde los esperan con un refrigerio y ropa seca, para regresarlos a Bariloche.

La excursión a la frontera demanda por lo menos el día completo, desde temprano. "Es más movida. Aquí exigimos que los pasajeros sean mayores de 14 años y sepan nadar", dijo Rosales, explicando que en medio del paseo comen un prodigioso asado de campo.

Más parecido a este último trayecto es la expedición al río Manso, que incluye dos pernoctes y una navegación más exigente.

En Bariloche hay media docena de prestadores de estas excursiones, que las ofrecen a precios que van de los 60 a los 380 pesos, según la duración y la complejidad del paseo, con todo el equipamiento y la comida necesaria.

En la zona de San Martín de los Andes también existe un paraíso digno de indagar mediante el rafting.

Allí las salidas más comunes son al río Hua Hum, que también incluyen una incursión en Chile. Fernando Sánchez, encargado de promoción de la localidad neuquina, explicó que esta excursión arranca en el extremo sur del lago Lácar, en el sector llamado Nonthué. "Ahí nace el río Hua Hum, que desemboca en el océano Pacífico. El rafting va hacia la frontera", señaló.

También se realizan salidas al río Aluminé, con dificultad muy variada, con sectores de aventura y otros más tranquilos. De acuerdo con los servicios que incluye, estas opciones van desde los 25 a los 50 pesos, incluidos todos los implementos de rigor.

En Brasil

(Zero Hora).- Hay una importante merma en la cantidad de argentinos que este año pasarán sus vacaciones en Brasil. Solamente a Santa Catarina fueron cancelados 232 vuelos chárters, 60 de ellos de la empresa Arg (ex LAPA). Según estimaciones de operadores turísticos argentinos, la cantidad de turistas es 70 % menor a la del mismo período del año pasado.

Fuente: La Nación
Enero 5, 2002