El secreto de las etiquetas

Comprar puede convertirse en una oportunidad para cuidar el medio ambiente.

En los últimos años, diversas entidades gubernamentales y organizaciones privadas establecieron programas de etiquetado ecológico para varios productos: alimentos orgánicos, artesanías y preparados comestibles producidos por comunidades campesinas, cosméticos elaborados con materia prima natural, maderas de bosques certificados, electrodomésticos de bajo consumo y larga duración, circuitos turísticos y hoteles que tienen en cuenta principios ambientales.

Las ecoetiquetas indican que los procesos de producción, elaboración y manufactura de un producto que la lleva produce bajo impacto en el hábitat. Dolphin Safe, por ejemplo, es un programa internacional que cuenta con ONG monitoras que garantizan que el atún se pescó sin matar o dañar delfines. En la Argentina, la ONG Tierra Salvaje realiza el monitoreo.

La Secretaría de Industria, por su parte, obliga a los fabricantes de electrodomésticos a etiquetar sus productos con información de eficiencia energética. En el mercado hay dos marcas de heladeras que usan isobutano, gas que no afecta la capa de ozono. Se identifican con el símbolo R600A, así como los papeles por el triángulo de reciclado.

Cecilia Zolezzi


Fuente: La Nación
Junio 29 de 2005