Seguro basado en índices puede fortalecer adaptación al cambio climático

Este es el segundo artículo de una serie sobre los seguros basados en índices, prometedora herramienta que podría ayudar a la gente pobre de todo el mundo a afrontar la variabilidad climática y el cambio climático.

Proyectos pilotos evalúan uso de nueva herramienta

Este es el segundo artículo de una serie sobre los seguros basados en índices, prometedora herramienta que podría ayudar a la gente pobre de todo el mundo a afrontar la variabilidad climática y el cambio climático.

Washington – Pequeños proyectos piloto en Malawi, Etiopía, Filipinas, Tailandia, partes de Centroamérica, 16 países del Caribe y cada vez más países en otros lugares están probando un mecanismo denominado seguro basado en índices que ayuda a los agricultores, los gobiernos y los organismos de socorro a manejar riesgos que impactan su sustento relacionados con el clima que son consecuencia de la variabilidad climática y el cambio climático.

El seguro basado en índices es un tipo de seguro vinculado con un índice objetivamente mensurable, es decir un indicador, como por ejemplo las lluvias, la temperatura, la humedad o el rendimiento de las cosechas, en lugar de algún tipo de pérdida. Hasta el momento, la aplicación más común en los países en desarrollo es emplear el total de las precipitaciones pluviales para asegurarse contra pérdidas de cultivos debido a sequías.

La compañía de seguros utiliza los datos de pluviómetros instalados cerca de los campos de un agricultor para medir la lluvia. Si durante cierto intervalo de tiempo el total de las precipitaciones son inferiores a los niveles acordados, el agricultor recibe un pago.

“En cierto sentido, este seguro es mucho más enfocado y uno tiene que aplicarlo de modo mucho más estratégico y responsable que un seguro”, dijo a America.gov Daniel Osgood, científico de investigación adjunto para modelos económicos y el clima en el Instituto Internacional de Investigación del Clima y la Sociedad (IRI). “Pero admite a gran parte del mundo. Permite a los agricultores tener un seguro y, a continuación, salir de las trampas de la pobreza, por lo general dándoles acceso al crédito”. (Véase Seguro ayuda a agricultores y países contra riesgos del cambio climático).

El IRI fue establecido en el año 1996 en un acuerdo de cooperación entre la Administración Nacional de Asuntos Oceanográficos y Atmosféricos (NOAA) y la Universidad de Columbia en Nueva York.

PROYECTOS PILOTO

El seguro basado en índices pueden ser útil para toda una gama de problemas relacionados con riesgos climatológicos, desde la pérdida de cosechas debido a la sequía hasta la pérdida de ganado en duras condiciones invernales y pérdidas debido a los huracanes. El seguro lo pueden adquirir distintos grupos sociales, por ejemplo pequeños agricultores, proveedores de insumos o bancos, y hasta organizaciones no gubernamentales y gobiernos para casos de desastre.

Los gobiernos y organizaciones de socorro en casos de desastre, que suelen pagar los costos de la respuesta a los desastres a gran escala, han comprado pólizas de seguros vinculadas a índices meteorológicos que les pagan una prima cuando los fenómenos meteorológicos extremos causan desastres.

Comentó Osgood: “La aplicación más conocida es en Etiopía, donde el Programa Mundial de Alimentos y el gobierno de Etiopía han comprado seguros” que se basan en un índice del nivel precipitación total en un período determinado.

Esto asegura a ambos contra las sequías destructivas cuyas pérdidas normalmente sobrecargarían el presupuesto nacional. Si se produjera semejante sequía, la compañía de seguros “pagaría un suma de dinero grande que le daría al gobierno el presupuesto necesario para responder en caso de desastre”, explicó Osgood.

Entre otros estudios de caso que se incluyen en Los seguros basados en índices y el riesgo climático: Perspectivas para el desarrollo y el manejo de desastres, un informe publicado por el IRI en colaboración con el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, Oxfam America, Swiss Re, la NOAA, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo y el Programa Mundial de Alimentos, figuran:

• En 2008 se inició en Malawi un programa nacional de manejo de riesgos de la sequía que se encuentra en su primer año de prueba. El riesgo es la sequía y el índice es la precipitación pluvial vinculadas a la producción de maíz.

• En 2007 se inició un programa de seguros contra riesgos catastróficos en el que participan 16 países del Caribe. El riesgo son los huracanes y terremotos y el índice es la velocidad del viento y temblor de la Tierra.

• En 2006 se inició en Mongolia un programa de seguro de ganado que en 2008 tenía 4.100 beneficiarios. El riesgo son las grandes pérdidas de ganado debido condiciones meteorológicas extremas y el índice es la tasa de mortalidad del ganado en esa zona.

El seguro basado en índices se ha convertido en un fenómeno “de rutina” en la India con los pequeños agricultores y en México con los gobiernos, dijo Osgood. “Pero en el resto del mundo recién lo estamos estudiando. No hemos establecido que tiene un impacto sobre la pobreza y también tenemos que analizar, según se produzca el cambio climático, cómo se conectan el seguro basado en índices con el cambio climático”.

ABARCA TODO EL MUNDO

Osgood considera que la adopción paulatina de este seguro en más lugares en el mundo podría ser una manera para que personas de todo el planeta se ayuden entre sí para afrontar los fenómenos climatológicos extremos que se prevé que el cambio climático ocasione.

“Debido a fenómenos como El Niño y La Niña –que son oscilaciones– sabemos que cuando suceden fenómenos extremos como sequías en una parte del mundo, es más probable que no sucedan en otra”.

El Niño se caracteriza por temperaturas inusitadamente cálidas en el océano Pacífico ecuatorial y la Niña por temperaturas inusitadamente frías en el mismo lugar. Estos sistemas alternantes, así como el conocido fenómeno Oscilación Sur El Niño, están relacionados con las inundaciones, las sequías y otras alteraciones en todo el mundo.

Las compañías de seguros emplean el concepto de oscilación para establecer fondos comunes de seguros, es decir organizaciones de seguros entre las que se comparten determinados tipos de riesgos. El alto riesgo de pérdidas en una empresa se traslada al fondo común y se comparten las primas, las pérdidas y los gastos en cantidades previamente acordadas.

“Cuando uno establece un fondo común de seguros, quiere que haya personas con riesgos y personas sin riesgos en un mismo fondo. Eso es lo que hacen las compañías de seguros. Pero con el clima, no cubren la mayor parte del mundo”, explicó Osgood.

Los seguros basados en índices pueden desempeñar un papel importante para las compañías de seguros, añadió. “Ven un mercado en que la gente compra seguros de dos dólares, pero son miles de millones de personas las que lo están comprando. Esos miles de millones de dólares puede ayudar a todo el mundo a protegerse mejor contra los riesgos [climatológicos], de modo que los pozos de petróleo en el Mar del Norte ayudan a los agricultores africanos y los agricultores africanos ayudan a los pozos de petróleo”.

Si hay mayor cobertura de seguros, comenta Osgood, “podremos manejar mejor los riesgos como planeta. Según se produzcan cambios climáticos, tendremos que mejorar en ese aspecto”.

Para más información, en inglés, sobre el IRI, visite la página web del Instituto, donde podrá consultar las publicaciones sobre el Clima y la Sociedad, también en inglés.

Por Cheryl Pellerin
Redactora

Fuente: America.gov
Octubre 2009