ISO 14001 Edición 2004

No pocas expectativas se generaron cuando en 1999 se dio a conocer la noticia que la Norma internacional ISO 14001 entraría en proceso de revisión . Desde entonces y durante dicho proceso, que insumió algo más de cuatro años, las preguntas más frecuentes estaban dirigidas a conocer por qué se llevaba a cabo esta revisión, cual sería su alcance y que modificaciones introduciría.

Para responder a éstas preguntas y poder abordar el tema de una manera ordenada, necesitamos hacer un poco de historia.

En principio aclaremos que la temática de los sistemas de gestión es relativamente nueva en la Internacional Organization for Standarization, más conocida por sus siglas ISO, ya que se remonta a la década del 80 cuando comenzaron a elaborarse los primeros estándares de la serie ISO 9000 para
Gestión de la calidad.

En la década siguiente se actualizaron estos estándares y se elaboraron otros para dar respuesta a las crecientes necesidades de sistematizar el enfoque de los problemas ambientales y gestionarlos adecuadamente. Se crea el comité técnico Número 207 (Technical Committee 207 ó TC 207) que elabora la muy difundida Norma ISO 14001 para Sistemas de Gestión Ambiental, ésta contiene requerimientos precisos, promueve mejoras en el desempeño ambiental y es aplicable a empresas y organizaciones de cualquier tamaño y rubro. La primera edición de esta norma se publica en 1996.

Ahora bien, recordemos que la revisión de normas es un requisito establecido en la ISO que debe llevarse a cabo cada cinco años, y en este caso en particular presenta una dificultad adicional en el hecho que ambas normas, ISO 9001 e ISO 14001, establecían requisitos para sistemas de gestión a implementarse de manera independiente, demás está decir que generaban no pocas duplicaciones de esfuerzo.

Cada vez se hacía más evidente la necesidad de que ambas normas tuvieran elementos comunes que facilitaran el alineamiento y la compatibilidad de sus requisitos y posibilitar la ejecución de auditorías integradas.

Así es que en el año 1999, cuando los borradores de la nueva versión de ISO 9000 estaban bien avanzados, se inicia en el TC 207 el proceso de revisión de ISO 14001 con el objetivo de lograr una mayor compatibilidad con los requisitos de ISO 9000, incluir algunas aclaraciones que figuraban en
ISO 14004, no incluyendo nuevos requisitos. No pocas fueron las críticas de quienes sostenian que no debía llevarse a cabo una actualización de ISO 14001 debido al poco tiempo que tenía en vigencia, es decir desde 1996.

El proceso de revisión se llevó a cabo en los siguientes cuatro años, involucró a gran cantidad de países miembros que aportaron sus ideas, se discutieron las propuestas y se sometió a votación, para
finalmente publicarse, el 15 de diciembre de 2004, los estándares ISO 14001 - Sistemas de gestión ambiental - Requisitos con orientación para su uso e ISO 14004 - Sistemas de gestión ambiental - Directrices generales sobre principios, sistemas y técnicas de apoyo. Recordemos que la serie
ISO 14000 incluye una veintena de otras normas, pero la única certificable es la 14001.

Si bien esta nueva edición ISO 14001 no introduce cambios significativos respecto de la edición de 1996, cabe esta aclaración para aquellos que esperaban encontrar cambios significativos similares a lo ocurrido en la edición del año 2000 de ISO 9000 respecto de su predecesora de 1994, hecha luz sobre algunos puntos importantes tales como el cumplimiento de la legislación y el monitoreo, que desarrollaremos seguidamente.

Entre los cambios menores podemos citar que sugiere la adopción de un enfoque basado en procesos para que las empresas puedan gestionar sus operaciones, a similitud de la ISO 9001; se incorpora la definición de siete términos alineados con ISO 9000: auditor, acción correctiva, documento, no conformidad, acción preventiva, procedimiento y registro. Se modifica sutilmente la numeración de las cláusulas, fusionando las correspondientes a los objetivos y metas con los programas de gestión ambiental y creando una nueva para evaluar el cumplimiento legal.

Pasando a aspectos más importantes, esta nueva edición de ISO 14001 establece que la política ambiental sea comunicada, no solo a los empleados, sino a todas las personas que trabajan para la empresa o en su nombre; que los aspectos ambientales de la organización incluyan los desarrollos y actividades nuevas, planificadas o modificadas; en cuanto a los requisitos legales se deberá establecer como se aplican a los aspectos ambientales; que los objetivos y metas sean medibles cuando sea posible; se incluye a todo el personal tanto propio como contratado y temporal en el requisito referido la competencia, formación y toma de conciencia. Se deja de lado una ambigüedad que aparecía en la edición anterior al exigirle a la empresa u organización que de documento si los aspectos ambientales significativos serán comunicados o no y por cuales métodos. El control de los documentos aporta un mayor alineamiento con ISO 9001 al exigir la aprobación, revisión y re - aprobación y el control de los
cambios, haciendo extensivo ese control a los documentos externos y otros cambios menores que podemos verificar a lo largo de toda norma.

Los mayores cambios los encontramos en la inclusión del requisito especifico de monitorear - evaluar - la forma en que la organización da cumplimiento a los requisitos legales y otros requisitos que haya
suscrito, registrando los resultados obtenidos y define con mayor detalle los elementos de entrada para realizar la revisión por la dirección, tales como el desempeño ambiental de la empresa, grado de cumplimiento de objetivos y metas, las comunicaciones de las partes interesadas, resultados de auditorías internas, evaluaciones del cumplimiento con la legislación, etc.

Como es de suponer, esta actualización genera la necesidad de establecer un período de transición para aquellas empresas que tengan un sistema de gestión ambiental certificado bajo la versión anterior y que deban pasar a esta nueva edición. ISO y el IAF (Internacional acreditation Forum) han acordado que dichos certificados, emitidos bajo la ISO 14001: 1996, expiren en dieciocho meses a partir de la entrada en vigencia, es decir el 15 de mayo de 2006.

Debido a que los cambios introducidos por la nueva edición de la norma 14001 no implican realizar modificaciones sustanciales al sistema de gestión ambiental implementado, es de esperar que no se encuentren desvíos importantes o insalvables a la hora de utilizar ésta como criterio de auditoría en
aquellas empresas y organizaciones que tengan un sistema de gestión bien establecido, implementado y mantenido.

Fuente: DNV
Noviembre de 2005