Fuente: Misiones online | Febrero 07, 2007 Recomendar esta nota Recomendar

El mundo acelera la búsqueda de los sustitutos del petróleo

El alto nivel de sus precios y el hecho de que sea un recurso no renovable, tiene literalmente a medio mundo buscándole un remplazo.

Aunque las investigaciones para desarrollar energías alternativas y limpias avanzan a buen ritmo en todo el mundo y ya se trabaja en varios casos en hacer comercialmente viables nuevos combustibles, la humanidad seguirá dependiendo del petróleo aún por muchos años más.

La razón: el petróleo no sólo es gasolina y el acpm. En la vida cotidiana, en todo el mundo se usan los derivados del petróleo para producir telas, hilos, alfombras, muebles modulares, cepillos de dientes, medias veladas y hasta el labial que usan las mujeres.

Y es que son más de 3.000 los productos de uso diario que se obtienen del petróleo. Por ejemplo, los plásticos, el aceite para bebé, el asfalto, las tintas y los jabones tienen derivados del petróleo. Incluso, el crudo es materia prima para la elaboración de aceros, entre otros productos.

Por eso si bien el medio ambiente es el gran ganador cuando el mundo deje de usar combustibles derivados del petróleo, a la humanidad le faltarán muchos años antes de poder decir que no seguirá usando ese recurso.

Los investigadores van por partes. Por ahora, los mayores avances se han dado en el uso de energías limpias para electricidad y para combustibles. Sin embargo, entre los dos no alcanzan aún a ser el 10 por ciento de la energía usada en el mundo.

Actualmente, el petróleo satisface el 40 por ciento del consumo mundial de energía primaria, seguido por el carbón y el gas natural con participaciones de 27 y 23 por ciento, respectivamente, lo que indica que más del 60 por ciento del consumo mundial de energía primaria se satisface con hidrocarburos (petróleo y gas) y alrededor del 90 por ciento con combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón)

Hacia el futuro, una pregunta clave es si el petróleo puede mantener el papel que cumplió el siglo pasado. Una respuesta aproximada la da el Instituto de los Recursos Mundiales, según el cual la producción y el consumo de combustibles fósiles siguen en aumento en casi todas las partes del mundo.

Además, en la actualidad se estima que las reservas comprobadas de petróleo pueden durar los próximos 40 años, según un informe del grupo Bbva que se realizó con el apoyo de la British Petroleum.

En el caso del gas natural se calcula que hoy existen reservas suficientes para los próximos 60 años y en cuanto al carbón las reservas del mineral alcanzan para los próximos 230 años.

Hay que aclarar que los informes internacionales, si bien son actuales no alcanzan a incluir los más recientes anuncios de Arabia Saudita que acaba de descubrir yacimientos de petróleos más grandes que los que actualmente posee. También se calcula que en Alaska hay un volumen de reservas igual o superior al que tiene actualmente Estados unidos.

De otra parte, en las dos próximas décadas, la India proyecta triplicar y China duplicar la utilización de carbón para consumo de electricidad.

Mientras que en un esfuerzo para reducir las emisiones de gases que producen el denominado ‘efecto invernadero’, algunos países optan actualmente por el gas natural, que desde el punto de vista económico es competitivo con respecto al petróleo y al carbón.

Varios informes de agencias internacionales señalan que el consumo de gas natural produce también dióxido de carbono (aunque menos que el carbón o el petróleo) y, por otra parte, los escapes de metano durante la extracción, traslado y distribución de gas natural representan en su conjunto entre el 5 y el 10 por ciento.
En cuanto a las centrales nucleares, éstas aportan ya alrededor del 17 por ciento del total de la electricidad en el mundo.

Prácticamente no producen emisiones de dióxido de carbono (CO2), dióxido de azufre (SO2) ni óxido de nitrógeno (NO2).
Al menos cinco países, entre los que se encuentran Francia, Suecia y Bélgica, obtienen más del 50 por ciento de sus suministros totales de electricidad de la energía nucleoeléctrica.

Otros diez países, incluidos España, Finlandia, el Japón, la República de Corea y Suiza, producen en centrales nucleares el 30 por ciento o más de sus suministros totales.

Además, un gran número de naciones en desarrollo, incluidas Argentina, Brasil, China, la India, México y Pakistán, tienen centrales nucleares en servicio. Actualmente hay en el mundo más de 430 reactores en funcionamiento que producen aproximadamente tanta electricidad como la que proviene de la energía hidroeléctrica. Venezuela acaba de anunciar su intención de desarrollar investigaciones para la producción de este tipo de energía.

La canasta de energéticos

En el terreno del uso de combustibles y en general de energéticos una buena parte de la tarea la han realizado los centros de investigación y las empresas, haciendo máquinas cada vez más eficientes y eficaces con un menor consumo de energéticos.

Además, el trabajo se da en el desarrollo de nuevas fuentes de generación y en su acondicionamiento al uso cotidiano. En ese sentido las energías limpias, las renovables y los biocombustibles ganan cada día más terreno.

El mundo tiene una amplia gama de energías por desarrollar y los técnicos en el tema recuerdan que todas parten de la energía primaria: el Sol.

Aunque en estricto sentido la energía solar es la única forma de energía primaria, técnicamente se admiten como energías primarias, el petróleo, el gas, la energía hidráulica y el carbón, todos en su estado natural. Sus derivados ya son energías secundarias.

Así las cosas, en diferentes países se trabaja en el desarrollo de energía: de alcoholes, biomasas, de hidrógeno, solar, geotérmica, eólica y nuclear, entre otros.

Pero según los expertos, mientras el petróleo sea tan barato, es poco probable que otra tecnología logre desplazarlo.

Y sustentan su afirmación en que si bien el precio actual es elevado, no lo es tanto cuando se compara el precio de una botella de agua contra el precio de una botella de petróleo.

Aclaran los expertos que una cosa es el valor del petróleo y otra muy distinta la forma como cada país decide cobrar los derivados como la gasolina a sus nacionales.

El hidrógeno se abre paso para tanquear

En el frente de los combustibles, el hidrógeno ha ganado mucho terreno. Los grandes problemas para que se le usara eran sus altos costos de desarrollo, el tamaño de las baterías y lo complejo de instalar estaciones abastecedoras del combustible.

En varios países ya solucionaron el problema del tamaño de las baterías y su ubicación, Washington y Tokio ya cuentan con estaciones del combustible y la Agencia Internacional de Energía decidió no darle más largas al tema y apoyar el desarrollo del hidrógeno como combustible para lo cual destinó 1.200 millones de dólares, una parte de los cuales va directamente a las ensambladoras de carros para que los desarrollen.

La industria automotriz durante muchos años renuente al tema ya muestra resultados: una flota de camionetas Ford funciona con batería de hidrógeno.

En Tokio este año se realiza la revisión del segundo año de operación de su grupo de buses urbanos que funcionan con hidrógeno y Europa con menos buses también cumple un año de tener algunos vehículos en operación.

Hasta el momento todo parece indicar que será el hidrógeno el combustible de los autos del futuro.

Pero ahí no paran los inconvenientes del hidrógeno, si bien es el mayor elemento que existe sobre la faz de la Tierra y cuando los vehículos lo consuman, emitirán agua en vez de contaminación, la concentración del hidrógeno puede producir una reacción atómica y ese es el reto fundamental que enfrentan los ingenieros: cómo neutralizarlo y cómo garantizar su seguridad en los autos y para la población.

Por lo pronto varios países anuncian que desde el próximo año la gente podrá acceder a carros movidos por ese combustible. En la actualidad en los carros que lo usan, una carga del combustible les dura hasta 500 kilómetros.

El alcohol y el biodiesel son los que más terreno ganan

A los gobiernos del mundo les entusiasma la idea de sembrar sus propios combustibles, para no depender de importaciones o de reservas que en cualquier momento se pueden agotar y de paso para generar empleos permanentes.

Por eso la remolacha, la caña de azúcar, la palma africana o palma de aceite, la colza, la higuerilla, el girasol y el ajonjolí, entre otros, se han convertido en cultivos apreciados por cuanto de ellos se puede sacar alcohol carburante para mover vehículos y biodiesel.

En el caso colombiano, prácticamente de todas las oleaginosas se pueden obtener combustibles.

Brasil es tal vez la nación que mayor desarrollo tiene en el uso del alcohol y ya implementó motores que trabajan con un porcentaje del 30 por ciento de alcohol como combustible.

Además, esta nación se convirtió en la primera en tener una flota de aviones pequeños que se mueven sólo con alcohol, este año fue presentada la flota de naves Ipanema una firma subsidiaria de la Embraer, que ya tiene en el mercado más de cien aviones y una lista de solicitudes para convertir otras naves a alcohol.

En el caso colombiano dentro de cuatro meses entra en vigor la norma que obliga a mezclar la gasolina con un 10 por ciento de alcohol carburante, producido básicamente de caña de azúcar.
En cuanto al biodiesel, se han realizado diferentes pruebas y ya hay legislación sobre el tema, pero el combustible no ha sido desarrollado a plenitud.

En Europa, por ejemplo en Alemania, ya existen estaciones de servicio que venden el biodiesel que es más económico porque no paga impuestos ambientales y lo usan indistintamente carros y camiones.

En Bogotá, en un trabajo de Si-99, operador del sistema TransMilenio y Colciencias se desarrolló incluso una planta ‘fritanga’ que es una refinería de combustible biodiesel que funciona con desechos de aceite de restaurante, el combustible así producido fue probado en buses de servicio público y funcionó perfectamente. Sin embargo, se necesitan muchos restaurantes proporcionando el insumo para poder producir una cantidad importante.

También avanza, aunque a paso lento, la producción de biodiesel a partir de la palma africana, en la actualidad el gremio de los palmeros y Si-99 trabajan en los acercamientos para hacer una planta piloto con pruebas reales del combustible.

Según los expertos el gran obstáculo es que el cultivo de palma es un cultivo costoso, lo que encarece el combustible.

El carbón no se deja sacar

Hasta hace 40 años el rey del mercado de los generadores de energía era el carbón, que debió dejar su lugar al petróleo.

Durante los años 1980 y los 90’s se trato de dejar de usar el mineral por la contaminación que genera, incluso aún en Europa continúa el cierre de minas por su contaminación y por los problemas sociales que genera su explotación.

Pero hoy el mineral toma un nuevo aliento, con desarrollos que permiten reducir en parte su emisión de gases contaminantes y por el uso de carbones con bajos contenidos de azufre.

El nuevo vigor que tomó el uso del carbón se dio por el crecimiento de la economía mundial y la urgente necesidad de energéticos baratos para garantizar ese crecimiento.

Ahora se trabaja en el desarrollo de combustibles a base de carbón molido.

Colombia se asoma a la exploración de otras energías

En la actualidad Colombia da sus primeros pasos en la era de los biocombustibles con la próxima entrada de la mezcla de alcohol carburante con gasolina que será obligatoria en las principales ciudades del país empezando por Bogotá, Barranquilla, Cali y Medellín y sus áreas de influencia, y que entra a regir en septiembre próximo.

Aunque en gas natural el país ya ha ganado terreno en los hogares y en carros en la Costa Atlántica sobre todo, los empresarios del sector afirman que aún hay un espacio por colonizar en las principales ciudades del país en vehículos de servicio público, particulares y en las industrias.

En el caso de la energía eólica Empresas Públicas de Medellín tiene el parque Jepírachi en la alta Guajira con 19,5 megavatios de potencia en 15 aerogeneradores, que prestan servicio de energía al país, que si bien es pequeño su grado de contaminación es mínimo.

En el caso del biodiesel, la normatividad colombiana señala que deberá desarrollarse y empezar con un mezcla de 5 por ciento biodiesel y 95 por ciento acpm normal.

Quienes más expereiencia tienen en el desarrollo del biodiesel son el centro Gaviotas, Fedepalma y la empresa Si-99 de Bogotá.

En lo que a biodiesel y alcohol se refiere, hay quienes afirman que Colombia tiene grandes posibilidades si aprovecha la oferta de oleaginosas que tiene e incluso algunas plantas que crecen como maleza y podrían ser fuente importante para esos energéticos, con lo cual los costos de producción se reducirían sustancialmente.

En el caso del alcohol, además de la caña, actualmente se adelantan dos intentos diferentes uno con remolacha en Boyacá y otro con yuca en los Llanos.

La ventaja inicial en alcoholes, la tienen los ingenios del Valle que cuentan con la experiencia en el cultivo y en la producción del combustible.

Los automóviles del futuro

En el mercado de Estados Unidos, los vehículos con combustibles diferentes a la gasolina van a ‘morder’ un buen trozo de la torta del sector.

Los automóviles de tecnología avanzada que utilizan los combustibles alternativos alcanzarán ventas anuales de 3,9 millones y serán el 19 por ciento de ventas totales de autos livianos en 2025, según un reporte de la Agencia de Energía de los Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

Los vehículos flexible-aprovisionados que se mueven con alcohol continuarán punteando las ventas del vehículo de tecnología avanzada.

Los vehículos eléctricos híbridos, introducidos en el mercado de Estados Unidos por dos fabricantes en el año 2000, venderán 750.000 unidades en 2010 y se proyecta que alcanzarán, 1,1 millones de unidades en 2025.

Las ventas de los vehículos diesel de inyección directa de turbo llegarán a 716.000 unidades en 2010 y alcanzará un millón de unidades en 2025.

Según la EIA en los Estados Unidos, las zonas en donde más están trabajando y usando los combustibles alternativos son California, Nueva York, Maine, Vermont, y Massachusetts.

El gas con parte del mercado

En varias naciones del mundo, la flota de vehículos urbanos se mueve con gas natural en vez de gasolina pero no existe en el mundo un motor desarrollado exclusivamente para el consumo de gas natural.

Argentina se acerca al millón de carros que usan gas: buses, camiones, autos lo usan indistintamente.

Pero el gas también está en el hogar y en las industrias, es un energético más económico que la energía eléctrica, lo cual le permite competir en el mercado de los electrodomésticos y la tecnología permite ofrecer un buen nivel de seguridad en su uso, hoy está en calefacción, estufas calentadores de agua, lavadoras y neveras, básicamente.

Fuente: Misiones online
Febrero 7, 2007