
Dra. Jane Goodall - Universidad Maimónides - Noviembre de 2011
La primatóloga Jane Goodall en Argentina
El 1 de noviembre de 2011, la Dra. Jane Goodall, una de las pioneras en la observación del comportamiento de los chimpancés salvajes, conservacionista y ambientalista, dio una conferencia en la Universidad Maimónides acerca de sus inicios como primatóloga y su lucha para lograr mejores condiciones de vida para los primates.
Cuando se acercó al escenario, Jane Goodall imitó el grito de un chimpancé y a continuación exclamó “¡Hola!”, que fue aplaudido por el público entre risas por el original saludo.
A raíz de una historia que le contaba su madre cuando era una niña, la primatóloga afirmó que todos somos como un águila porque podemos elevarnos y proteger a los “pájaros” más pequeños. La cuestión es, justamente, hacerlo.
Jane Goodall y su primer encuentro con los chimpancés
“Cuando tenía unos 10 u 11 años, descubrí un libro que cambió mi vida. Se llamaba «Tarzán de los simios». Piensen que no había televisión ni películas sobre Tarzán en esa época. Conseguimos ese libro de segunda mano porque nosotros éramos una familia de pocos recursos (…) Y ese libro fue el que me marcó”, contó Goodall, quien deseó de niña ser la “Jane” de ese libro.
Cuando creció hizo un curso para ser secretaria ejecutiva, que le sirvió mucho porque llegó a trabajar en una empresa que hacía documentales. Allí tenía una amiga, Clo, que la invitó a hacer un viaje a África, ya que su familia tenía una granja en Kenia.
Goodall juntó dinero trabajando como camarera y ahorró lo suficiente para ir con su amiga al lugar que tanto soñaba conocer, y efectivamente cuando se encontró allí se enamoró completamente del lugar. Era el año 1957.
En ese viaje conoció a un famoso paleontólogo y arqueólogo llamado Louis Leakey, personaje que llegó a significar mucho para su futura carrera: Leakey la contrató como secretaria y viajó con él tiempo después, junto a su esposa Mary Leakey, hacia la garganta de Olduvai para buscar fósiles homínidos.
El paleontólogo le ofreció estudiar a los chimpancés en su ambiente natural y fue así como viajó hasta Tanzania, al Parque Nacional de Gombe, en 1960. Los primeros meses su madre la acompañó, ya que las autoridades británicas no permitían que una mujer joven viviera con animales salvajes.
En esa época se creía que la raza humana era la única capaz de fabricar herramientas, hasta que la Jane Goodall observó algo que iba a resultar revolucionario: “Vi cómo una mano negra estaba arrancando el césped y tenía una pequeña ramita que estaba pelando. Estaba construyendo una herramienta. Ese fue el comienzo de la construcción de herramientas que yo pude observar por parte de chimpancés”, comentó la Dra. durante la conferencia. El chimpancé utilizó esa rama pelada para “pescar” las termitas que había en un montículo.
En defensa de los primates
El año pasado se cumplieron 50 años de un estudio continuo de estos animales: “Si analizo estos 50 años, es increíble cuánto se parecen los chimpancés a nosotros”, comentó Jane Goodall y agregó que esas similitudes del cuerpo en el humano y el chimpancé es lo que permite hacer investigaciones médicas.
“La tragedia aquí es que debido a las similitudes en la sangre, en el sistema nervioso y en el cerebro, debido a que los chimpancés como nosotros tienen sentimientos, mente y personalidad, la manera en que fueron y son tratados en investigaciones médicas realmente nos impacta”, manifestó la primatóloga.
A Goodall siempre le fascinó las similitudes en la conducta de los chimpancés respecto a los seres humanos, como así también sus complejas estructuras sociales y su repertorio rico de gestos. Pero también comentó que se sorprendió al comprobar que estos animales también tenían su “lado oscuro”, ya que en ocasiones podían llegar a ser muy violentos, en sus palabras, “como tienen la capacidad de agredirse, también tienen la capacidad de tener compasión”.
En 1987 la Dra. Goodall decidió dejar la investigación de campo para viajar por todo el mundo y dar su mensaje en defensa de estos animales y de su bienestar: “Es muy triste ver cómo estos seres maravillosos están desapareciendo de las selvas (…) supe que tenía que cambiar mi modo de vida y salir para ayudarlos. Primero viajé por los países de África, aprendiendo más de los problemas de allí, de la propia población, de su pobreza, de la violencia étnica, de las enfermedades…Me di cuenta que éramos nosotros del mundo occidental que habíamos generado este tipo de pobreza”, dijo Jane Goodall hacia el final de la conferencia.
La primatóloga continúa su lucha contra el comercio ilegal y los experimentos con estos animales con la esperanza que se ponga fin a su maltrato. “El espíritu indomable del hombre es el que no nos hace ceder ante las dificultades. Es una de las causas de esperanza (…) Comencemos a pensar en las consecuencias de esas pequeñas decisiones que tomamos día a día y que marca la diferencia”, fue el mensaje final de la incansable ambientalista.
María Laura Martelli Giachino
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