Enverdeciendo la Ciudad

Alumnos en la huerta de El Brote Urbano.

Enverdeciendo la Ciudad

Es un hecho, cada vez hay menos lugar. Los nuevos bloques de cemento se están comiendo todos los espacios verdes. Los edificios son más altos que nunca, y las plazas están en peligro de extinción. Las monstruosas torres tapan la luz del sol, y poco a poco, alejamos a la naturaleza de nosotros.

Afortunadamente, todavía hay gente que cree en lo natural, y no se deja engañar por los cómodos artilugios de nuestra modernidad.

En Capital Federal, en el barrio de Barracas, una organización conocida como El Brote Urbano se dedica a promover las huertas urbanas. También realizan cursos donde enseñan a cultivar alimentos en balcones, terrazas o jardines, para aprovechar todos los espacios de esta loca ciudad.

Desde Eco2site nos comunicamos con El Brote Urbano para que nos cuenten un poco más sobre su trabajo.

La organización surgió formalmente hace más de un año, y actualmente tiene cuatro integrantes.

De acuerdo a Johana, responsable de difusión de El Brote, el interés de las personas en el curso no deja de aumentar. En solamente seis clases se ven los fundamentos básicos para armar una huerta urbana en un espacio reducido, siempre teniendo en cuenta los problemas que acarrean el consumo irresponsable y el tratamiento de los residuos.

Un gran número de los alumnos tiene la intención de diseñar su propia huerta en sus balcones, lo que habla del gradual cambio de mentalidad que afortunadamente se está dando en nuestra sociedad.

Lo más fácil y útil de sembrar, según Johana, “es el romero,  la albahaca, el perejil y el orégano, pero creo que varía según los gustos de cada uno. Santiago (que da los cursos en la organización)  es vegetariano y le encanta plantar achicoria por sus nutrientes. En el Brote, por ejemplo, nuestro logo es un rabanito, que fue lo primero que cosechamos, germina siempre y crece rápido. La realidad es que siguiendo el calendario de siembra casi todo es fácil de cultivar, el tema es saber que cuidados necesita”.

Plantar nuestros propios alimentos no sólo es bueno para el medio ambiente. Además nos brinda otros beneficios.

“Por un lado, se demostró que la experiencia de trabajar con la tierra es terapéutico. Por otro lado, obtenemos un beneficio económico,  ya que estamos generando productos orgánicos que son más caros en el mercado”, sostienen desde El Brote.

En los cursos, también se enseña sobre un método de siembra conocido como bomba de semillas. Este método fue creado en 1938 por Masanobu Fukuoka, un biólogo y granjero japonés, que fue pionero en agricultura sustentable.

Estas bombas, “se hacen mezclando arcilla, compost y semillas. Sirven para sembrar y  embellecer lugares abandonados o que están fuera del alcance de la  mano. Se puede utilizar tanto para huerta o para re-insertar plantas nativas”.

Finalmente, desde la organización agregaron que, “nos gustaría que más gente se sume a la iniciativa, poder enseñar a más gente y ayudar a más huertas comunitarias a subsistir en la jungla de cemento”.

 

Para más información sobre El Brote Urbano, ingresar en:  https://www.facebook.com/ElBroteUrbano

 

Por María Sol Olivera

imagenes relacionadas ver +

Alumnos en la huerta de El Brote Urbano.

Alumnos en la huerta de El Brote Urbano.